León.- Entre enero y el 11 de julio de 2026, el estado de Guanajuato registró 28 casos de hepatitis A, 10 de hepatitis B y 47 de hepatitis C, de acuerdo con datos del Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud.
Los contagios de hepatitis C mostraron un descenso en comparación con el mismo periodo de 2025, año en el que se contabilizaron 58 casos.
En entrevista, el infectólogo Carlos Manuel Cortés de Serra, adscrito al Centro Ambulatorio para la Prevención y Atención en SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual (CAPASITS) León, explicó que hay cinco tipos de virus de hepatitis, es decir, una infección en el hígado y que se han categorizado con las letras de la A a la E.
Los más comunes son el A, B y C. La hepatitis A se asocia al consumo de alimentos o agua contaminados con materia fecal de una persona infectada; suele presentarse una sola vez en la vida y, por lo general, se trata de un cuadro clínico que no requiere mayor tratamiento”, subrayó el especialista.
Asimismo, detalló que cuando se manifiestan síntomas, estos pueden incluir malestar general, fiebre, dolor abdominal, diarrea e ictericia (coloración amarillenta en la piel y en la parte blanca de los ojos).
Agregó que en los casos de hepatitis B y C, el virus permanece en el hígado produciendo una inflamación crónica que puede derivar en cirrosis con el paso de los años, por lo que enfatizó la importancia de un diagnóstico oportuno.

La hepatitis B se transmite a través de la sangre y otros fluidos corporales, incluidas las relaciones sexuales sin protección. Por su parte, la hepatitis C se contagia principalmente por contacto directo con sangre infectada, siendo su vía de transmisión sexual menos frecuente y ligada a prácticas donde existe exposición sanguínea.
Por ello, las personas que hayan compartido agujas, se hayan realizado tatuajes o perforaciones con material no esterilizado, o hayan tenido exposición a sangre, deben acudir con personal médico para evaluarse mediante una prueba de detección.
Hepatitis C puede causar cirrosis

El infectólogo enfatizó que la hepatitis C es una enfermedad totalmente curable; sin embargo, de no detectarse a tiempo, puede evolucionar hacia una cirrosis hepática o cáncer de hígado.
El virus puede sobrevivir en superficies, agujas, jeringas y herramientas no estériles, transmitiéndose al realizar perforaciones o tatuajes, por el uso compartido de objetos punzocortantes como navajas de afeitar o rastrillos, y durante relaciones sexuales sin preservativo en las que haya contacto con sangre. Por esta razón, recomendó aplicarse la prueba de detección al menos una vez al año.
Si se diagnostica a tiempo, la hepatitis C es 100 % curable. Todos los casos en el CAPASITS León se evalúan de manera individual para seleccionar el mejor tratamiento, el cual consiste en un antiviral que el paciente debe tomar una vez al día durante 12 semanas. Ese es el periodo estándar de recuperación”, precisó.
Finalmente, destacó que cualquier persona, independientemente de su afiliación a la seguridad social, puede acudir a los CAPASITS a realizarse la prueba de hepatitis C. Aclaró, no obstante, que la entrega gratuita del tratamiento antiviral en estos centros se otorga de manera exclusiva a personas que no cuentan con cobertura en instituciones como el IMSS o el ISSSTE.
La prueba de diagnóstico es rápida y sencilla: similar a una medición de glucosa, requiere únicamente un pinchazo en el dedo para obtener una gota de sangre y el resultado se emite en 15 minutos.
El 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis. Para este 2026 se estableció el lema Hepatitis: ¡Acabemos con ella!, con el propósito de concienciar sobre la necesidad de una acción colaborativa para ampliar el acceso al diagnóstico y tratamiento oportunos.
Medidas de prevención

Para reducir el riesgo de infección por hepatitis, las autoridades de salud recomiendan:
- Lavado frecuente de manos con agua y jabón.
- Lavar y desinfectar adecuadamente frutas y verduras.
- Consumir agua potable.
- Utilizar preservativo en todas las relaciones sexuales.
- Al hacerse un tatuaje o perforación, verificar que el establecimiento cuente con tarjeta de control sanitario o certificación profesional.
MGM