León.- Luis Montes entró al área sin marca y pidió el balón, se lo enviaron a modo para sentenciar el duelo. No fue así, el “Chapo” la voló, la noche se vino abajo envuelta en las dudas que generó un mal partido del Tri.
Gerardo Martino golpeó la mesa del palco donde cumplía con una sanción, era para celebrar por haber pasado a su primera final con la Selección Nacional, sin embargo, no pudo porque no debía hacerlo.

La Copa Oro está convertida para jugadores y técnicos en algo que va más allá de tener una piedra en el zapato. Es como lidiar con una piedrita en el calzón, algo que supongo deber ser bastante molesto.
Esta Copa es malquerida por futbolistas que le hacen el feo y hasta por los mismos organizadores que la tratan como a una hija ingrata, sin revestirla para que salga de lo mejor.
Todo por perder
Para selecciones como México y Estados Unidos, sobre todo, si ganan esta Copa puede parecer poco y si la pierden, se les llena el costal de críticas.

Es más, para México resulta más el gasto que la inversión, pues en caso de que gane el domingo, la Federación Mexicana deberá desembolsar para pagar las primas a los Tricolores pues con lo que da Concacaf nomás no alcanza.
El Tri se aprovechó de Cuba y superó a Canadá, pero sufrió con tres piedras: Martinica, Costa Rica y Haití.
Ahora, busca sortear la última piedra que es Estados Unidos. Ahí ambas selecciones se toparán en una final después de ocho años en los que alternaron fracasos.
Aquella final de 2011 fue la del gran gol de Giovani Dos Santos que todos recordamos.
La última oportunidad
Para ganar la Oro, al “Tata” corresponderá pensar bien el cuadro para chocar con los estadounidenses. Los movimientos que realizó en los dos últimos juegos no le embonaron y los seleccionados que podemos catalogar como base, se notaron cansados física y mentalmente.
Para los esmeraldas tricolores, Fernando Navarro y Luis Montes, representará una última oportunidad para encajarse entre los favoritos de Martino para posteriores convocatorias.
Navarro cumplió cabalmente en sus minutos de juego y no dudo que hierva en ansias por jugar la Final, pero tiene al “Chaka” Rodríguez por delante y seguramente el timonel argentino optará por el de Tigres.
Sobre el “Chapo” esperemos que el futbol le otorgue una revancha personal en esta misma Copa.
Ante Costa Rica tuvo un inicio incierto y después se reivindicó al anotar el penalti en el desempate. Contra Haití lucía práctico y sereno como relevo, pero la última referencia es la falla de la que hablaba líneas arriba.
De no ganar México la Oro, de todos modos el “Tata” mantendrá su chamba y quedará como una cuenta pendiente, nada más. Sin embargo, percibo que el argentino es de mecha corta, que no da muchas oportunidades y que pone por encima de todo la efectividad.
Así que de tener otra oportunidad de entrar a la cancha, Montes deberá sacudirse esa piedrita en el calzón y jugar como lo sabe hacer: liberado, entrón y sumamente ingenioso.