Los Dodgers de Los Ángeles están en CRISIS. Así, con mayúsculas.
Una de las dos franquicias de beisbol más populares del planeta está viviendo un año desastroso, donde todo tipo de eventos los han agobiado, desde lesiones hasta bajas de rendimiento muy notorias.
Como en cada antesala de temporada, el equipo angelino fue uno de los principales candidatos a ganar la tan ansiada Serie Mundial, pero nadie contaba con las lesiones de Yoshinobu Yamamoto, Max Muncy y Mookie Betts, además de la prolongada ausencia de Freddie Freeman por temas de índole familiar más que entendibles.
Hasta antes del Juego de Estrellas, los Dodgers lideraban la zona Oeste de la Liga Nacional con un récord de 56-41 que resultaba en una brecha de siete juegos con los Diamondbacks de Arizona (49-48) y Padres de San Diego (50-49).
Al día de hoy, jueves 8 de agosto, los Dodgers siguen liderando su zona de la LN, pero lo hacen con un récord de 66-49 que ha acortado la brecha a solo 2.5 juegos con los Padres de San Diego (64-52) y a tres de los Diamondbacks de Arizona (63-52).

Los números son fríos
En este momento, los Dodgers son el tercer mejor bateo de todas las Ligas Mayores con un average de .252 que se logra gracias a un total de 976 hits y 590 carreras anotadas.
No obstante, todo cambia a la defensiva. El cuerpo de abridores y relevistas angelinos, ocupan el lugar número nueve de este departamento con una efectividad de 3.79 con 897 hits y 474 carreras admitidas, además de 354 bases por bola.
Si solo nos centramos en el mes de julio que acaba de terminar, las cosas no mejoran en lo absoluto, sino todo lo contrario: la tendencia va en decadencia.
En dicho mes, bajaron su productividad a la ofensiva al ser la número 11 con .237 de promedio que fueron producto de 190 incogibles y 102 producidas.
Lo preocupante radica en la desesperación y falta de paciencia, pues los Dodgers fueron el sexto equipo que más se ponchó en este mes con 236 chocolates.
Ahora, el síntoma de urgencia, se incrementó más en su pitcheo. En 26 juegos, fueron el tercer peor equipo en este departamento con un récord de 11-13 y una efectividad de 5.36.
En 211.2 innings de trabajo, les pegaron 227 hits, les anotaron 148 carreras -4 sucias- y les pegaron 15 bambinazos. Además, fueron el cuarto equipo que más bases por bola negoció con 94, solo por debajo de los Mets de Nueva York (95), las Medias Blancas de Chicago (96) y los Azulejos de Toronto (108).
Esto muestra un importante retroceso en comparativa con el 2023.

Hace un año, en el mismo mes, los Dodgers fueron el quinto mejor bateo de toda la MLB con un average de .262 con 208 incogibles y 127 producidas.
En ese mismo año, pero en el pitcheo, las cosas fueron todavía peores, al menos, en la efectividad, pues aunque ocuparon un mejor lugar (19no) que en la actualidad, sufrieron con un 4.59. No obstante, supieron mantenerse con un récord de 13-10.
En 23 juegos, tuvieron 206.0 innings de trabajo, les pegaron 193 hits, les anotaron 113 carreras -8 sucias- y les pegaron 21 bambinazos. Además, permitieron 81 bases por bola, y estuvieron muy lejos de las 105 de los líderes Padres de San Diego.
Las lesiones: claves de la crisis
A pesar de la llegada de Shohei Ohtani y su espectacular rendimiento (.302 AVG, 34 HR, 81 RBI y 32 SB), las lesiones han afectado -y en demasía- a la novena angelina.
De acuerdo con el Portal de ESPN Beisbol, estas han sido todas y cada una de las lesiones de los Dodgers en el año, con sus respectivas actualizaciones en el último tiempo.
- 9 de febrero: Tony Gonsolin (Lista de 60 días).
- 15 de marzo: Andrew Toles (Fuera).
- 9 de abril: Nick Frasso (Día a día).
- 19 de mayo: Connor Brogdon (60 días).
- 20 de mayo: Emmet Sheehan (60 días).
- 13 de julio: Dustin May (60 días).
- 22 de julio: Ryan Brasier (60 días).
- 24 de julio: Kyle Hurt (Día a día).
- 25 de julio: Chris Taylor (10 días).
- 2 de agosto: Walker Buehler (15 días).
- 5 de agosto: Blake Treinen (15 días).
- 6 de agosto: Mookie Betts (10 días).
7 de agosto
- Yoshinobu Yamamoto (60 días).
- Brusdar Graterol (15 días).
- Max Muncy (60 días).
- Tommy Edman (60 días).
Sé que, al ser los Dodgers, no existen pretextos, pero en serio: ¿Así cómo se puede competir?
¿Saldrán del hoyo?
La desesperación comienza a agobiar y se reflejó en la derrota de 4 a 9 frente a los Filis de Filadelfia, en el último de una serie de tres juegos que terminaron perdiendo.
Con el juego 4 a 3 a favor, Alec Bohm pegó un doble y Brandon Marsh bateó un roletazo para una jugada de selección en la tercera base.
Enrique Hernández lanzó la bola para Miguel Rojas y este último tocó al corredor en cuestión, sin embargo, el umpire marcó interferencia y un nuevo error para Rojas en la campaña.
Esto enfureció mucho al jugador de campo que, buscando solución, pidió apoyo a su mánager, Dave Roberts, pero terminó jugando en contra. Enfurecido, el manejador perdió los estribos y terminó expulsado del partido.
“Pusimos una vara aquí donde tienes que jugar bien y jugar para nosotros”, declaró Roberts en conferencia de prensa recopilada por el Portal MLB. “Estamos en una lucha por el banderín y la vara de desempeño tiene que ser alta. Necesitamos tener a varios de nuestros muchachos de regreso y los mejores van a jugar: así tiene que ser”.
No sabemos si los Dodgers saldrán de esta crisis o no, pero mientras esto sucede, quienes más disfrutan son los Padres de San Diego, que han desplegado su mejor beisbol de la campaña en este último tiempo, mientras sus acérrimos rivales batallan para callar las críticas.
¿Regresarán en la campaña o no?
Eso está por verse, pero de no ser así, consumarían uno de los grandes fracasos del 2024 en las Ligas Mayores.
“Tenemos que ser casi perfectos para ganar los partidos”.
-Miguel Rojas.
-El Dugout del Gabo.