El cuidado en la técnica, así como la estética, son dos características que distinguen a la delegación de clavados de Guanajuato, mismas que los han colocado en el Top 5 a nivel nacional.
Con un total de 27 preseas en la edición 2026 de la Olimpiada Nacional, el equipo guanajuatense de clavados destacó en esta justa por segundo año consecutivo, aportando más o menos la mitad del total de medallas que el estado ha obtenido por ahora.
Tres de las preseas conseguidas fueron obra de las hermanas Aime y Romina Cano, parte del equipo de la clavadista olímpica Arantxa Chávez y quienes subieron al podio al obtener un bronce y dos platas respectivamente.
“Me alegra mucho saber que casi todos nos trajimos medalla, todos estamos súper contentos porque aunque seamos de diferentes entrenadores, todos tenemos la misma felicidad porque se traen medallas para Guanajuato”, señaló Romina, quien participó en las pruebas de trampolín 1 y 3 metros, y plataforma.
De acuerdo con CODE Guanajuato, el equipo guanajuatense finalizó la competencia en el cuarto lugar nacional, puesto que confirma una vez más el crecimiento de la disciplina en el estado y la posibilidad de pelear las medallas en cada prueba.
“Tenemos de las mejores instalaciones del país, una muy buena alberca, hay todas las condiciones que otras partes del país no tienen, entonces pues sí, podemos seguir peleándoles (las medallas a estados como Jalisco) y pues no estamos muy lejos de estar a su nivel o hasta pasarles”, aseguró Aime, quien obtuvo la primera medalla para Guanajuato en los clavados, este 2026.
Un equipo con mucha técnica
Aunque la esencia de los clavados no cambia demasiado, el método de enseñanza de cada entrenador sí le brinda un sabor diferente a su equipo, y así ha sucedido con la delegación de Guanajuato.
Las preseas celebradas en Olimpiada Nacional son un reflejo del trabajo de cada clavadista, pero también de la técnica, la estética y la flexibilidad que en palabras de Aime, caracterizan a los atletas del estado.

“Sobre todo la técnica, en Guanajuato es una técnica muy pulida, se enfoca mucho en una técnica casi como de bailarín. Por ejemplo, en nuestro equipo trabajamos mucha técnica de ballet y de gimnasia (…) ese es como un punto débil entre otros estados, quizá ellos tengan más este grado de dificultad, más atletas, más historia y todo, pero casi no tienen esa estética que Guanajuato aporta”, destacó la joven de 17 años.
Ubicarse entre los mejores cinco estados del país no es cosa fácil y mantenerse en esa posición, es todavía más complicado, pero en palabras de la entrenadora de las jóvenes, Arantxa Chávez, en Guanajuato se vislumbra un futuro prometedor.
“Creo que Guanajuato va por un buen futuro en los clavados. Con esta nueva parte de la Federación, que ya tiene una organización mejor, Guanajuato tiene su asociación… es seguir con el proyecto, darles a todos los niños que ahorita fueron medallistas esa proyección, que lleguen a representar a México, que estén en los mejores eventos. Entonces yo creo que Guanajuato está ahí, está visible a la par de otros estados”, aseguró.
Guanajuato aprovechó la localía
La Olimpiada Nacional regresó a Guanajuato luego de 10 años de ausencia, por lo que varios de los atletas que participaron en esta edición, no habían tenido la oportunidad de disfrutar el apoyo que la localía permite.
“Me sentí muy contenta porque había mucho apoyo en las gradas (…) sí se sintió diferente porque aquí si sientes más el apoyo de todos, de tu familia y de los que están aquí, y si se sintió mejor la medalla”, aseguró Romina.
En total, 30 atletas integraron la delegación guanajuatense de clavados, destacando en un 2026 en el que el estado atrajo nuevamente los reflectores a nivel nacional al ser sede de cuatro disciplinas: clavados, natación artística, frontón y natación.