CDMX.— Marea verde y música mexicana encienden los motores. El ambiente en los alrededores del Estadio Azteca es inmejorable a falta de más de cuatro horas para el silbatazo inicial entre México e Inglaterra.
Miles de playeras verdes inundan las calles contiguas en una demostración absoluta de pasión de la afición local. Los cantos tradicionales de “¡México, México!” se mezclan de forma festiva con las letras de Juan Gabriel y los éxitos de los Tigres del Norte, creando una atmósfera de fiesta total que contagia a todos los asistentes.

Una Catrina lidera la caravana tricolor desde Tlalpan
El epicentro del color comenzó desde la Calzada de Tlalpan con una monumental caravana tricolor que avanza por gran parte del perímetro del colosal inmueble. Este desfile festivo es encabezado por una catrina que, al ritmo de bombos y platillos, guía los cánticos de apoyo para la Selección Mexicana.

El ánimo del público azteca se encuentra por los aires, impulsado por la gran esperanza de derrotar a los Tres Leones, un rival de peso y de talla mundial en esta Copa del Mundo.
Hermandad futbolera en las inmediaciones del Coloso
Mientras el contingente local canta y baila, los bares cercanos al estadio ya registran una fuerte presencia de aficionados ingleses.
Lejos de cualquier hostilidad, los seguidores europeos reciben con agrado los abrazos de la cariñosa afición mexicana.

Ambos grupos conviven bajo un solo diálogo: el de la hermandad por el futbol, demostrando que la pasión del Mundial 2026 se vive en total paz y armonía antes de que ruede el balón.