Sin importar los colores o la playera que porten, el amor al voleibol es el eje en torno al cual giran los casi 1,500 equipos que este año rompieron récord en la edición 2026 del Festival Nacional Infantil y Juvenil de Voleibol.
En la cuarta edición consecutiva que se realiza en León, las canchas colocadas en Poliforum recibieron por segunda vez al Club Leones Voleibol, quienes llegaron de la Ciudad de México con un total de cinco equipos.
“El año pasado trajimos sólo dos equipos, ahora trajimos cinco y la verdad es que el voleibol en México está creciendo mucho. Se nota porque en el festival este año son casi 1,500 equipos. Entonces tenemos que motivar y fomentar el voleibol sobre todo en las categorías pequeñas”, señaló Ingrid Padilla, coordinadora del equipo capitalino.
Aunque sólo han participado en dos ediciones de las cuatro celebradas en la ciudad, tanto Padilla como las jovencitas participantes han podido experimentar lo especial de la comunidad del voleibol, pues lo principal es el deporte y no la playera que se defiende.

“El ambiente de voleibol es bien bonito y todos aquí, aunque somos muchos, somos una comunidad de voleibol que nos conocemos, nos saludamos, somos respetuosos y a pesar de que hay mucha gente, se siente una vibra bien padre (…) sabemos, sentimos, comemos y vivimos el voleibol”, aseguró.
Esta pasión vive en cada una de las jugadoras que integran este equipo, pero también en los familiares que las acompañan, y así lo ha podido experimentar Lucila Ávila, quien viajó a León acompañada por su mamá, Martha Uribe.
“Creo que estamos más nerviosos a veces los papás que las niñas. Pero también muy contentos de ver cómo van tratando de ganarse un punto. A lo mejor no van a ganar todo, pero hoy están tratando de hacer lo mejor que pueden en la cancha”, destacó Uribe.
Quien si bien no practicó el voleibol, apoya a su hija en esta afición que le ha permitido conformar un buen grupo con las compañeras de la calle donde vive.
“Encontramos el club porque está cerca desde su casa. Y al final varias vecinas también se juntaron para crear un grupo, coincidieron en edad y hoy están aquí representando al club que está cerca”.
Identidad universitaria
Los colores azul y oro también hicieron su aparición en algunas de las 50 canchas que se colocaron en Poliforum, pues con un par de equipos en las divisiones infantiles, la UNAM también trabaja con la ‘cantera’ en lo que se refiere al voleibol.
Víctor Hugo Durán, entrenador de los equipos Infantil Menor e Infantil Mayor de la institución universitaria, destacó la importancia de que desde temprana edad, las jovencitas que representan a Pumas piensen en competir y no sólo en participar.
“Empiezan a ver la identidad universitaria, que es lo que queremos inculcar en estas nuevas generaciones, que tengan ese hambre de querer representar a la universidad (…) es también mentalizarlas y ponerles ese chip de competitividad y quitar ese chip de participación como tal vez en algunas ocasiones se ha trabajado”.
Así como a otros clubes o escuelas, este evento nacional abre el panorama para muchos de los equipos, pues en un evento como este en el que participan representantes de toda la República, es posible conocer diferentes estilos de juego.

“Aquí tenemos a campeones nacionales de las categorías infantiles, equipos con los que no hemos tenido oportunidad de jugar como Jalisco, Nuevo León, Nayarit, entonces poder jugar contra ellos hace que nos replanteemos hasta la metodología que utilizamos para entrenar y que ellas también empiecen a tomar ese nivel que queremos”, destacó Durán Cuevas.
Visita de lujo
En la jornada vespertina de la competencia que continuará hasta el fin de semana, los equipos pudieron disfrutar de la visita de Alejandra Gutiérrez, presidenta municipal de León, y también de Giba, jugador brasileño y leyenda del voleibol.

A partir de las 5 de la tarde más o menos, jugadores, entrenadores y visitantes se tomaron fotos tanto con la alcaldesa como con el jugador brasileño, quien el lunes pasado protagonizó una charla en la que habló de sus vivencias.
La convivencia es lo más importante
Mochilas, playeras, el cabello, las correas de las cámaras… todos, cada artículo es un buen lugar para colocar los ‘clips’ o pinzas que cargan los jugadores que participan en el Festival Nacional de Voleibol, y los cuales intercambian con rivales y compañeros.
Algunos ni siquiera se dan cuenta cuando los ‘clipean’, quizá el detalle es sorprender a la persona y brindarle un mensaje de apoyo a través de este artículo que está personalizado por quien lo regala.

Algunas pinzas llevan palabras de aliento, otras están decoradas con piedras de colores, plumas, pompones, o llevan escritos los usuarios de redes sociales para poder contactar a la persona a través de este medio.
Aunque la dinámica se ha dado en otros eventos, llegó nuevamente al torneo que se realiza en León, el cual rompió nuevamente récord de participación.