Los altos cobros bancarios y el riesgo de fraudes mantienen a los comercios textiles aferrados al dinero en efectivo, pese al malestar de compradores que temen ser asaltados en carreteras.
Los altos cobros bancarios y el riesgo de fraudes mantienen a los comercios textiles aferrados al dinero en efectivo, pese al malestar de compradores que temen ser asaltados en carreteras.