La violencia político-criminal en Guanajuato alcanza niveles críticos con 43 servidores públicos ejecutados en siete años. El reciente asesinato del titular de Japami en Irapuato reaviva la alerta sobre la vulnerabilidad de funcionarios municipales.
La violencia político-criminal en Guanajuato alcanza niveles críticos con 43 servidores públicos ejecutados en siete años. El reciente asesinato del titular de Japami en Irapuato reaviva la alerta sobre la vulnerabilidad de funcionarios municipales.