Funcionarios involucrados en la construcción del Parque Aventuras en Tulancingo, sin uso alguno a casi cuatro años de que debía estar entregado y funcionando, podrían enfrentar sanciones incluso penales.
José Salvador González Cruz, titular de la Contraloría municipal, mencionó que en un par de semanas contarán con la sustanciación derivada de las investigaciones que llevan a cabo del malogrado proyecto.
A inicios de 2020 el entonces alcalde de Tulancingo, Fernando Pérez Rodríguez, anunció la construcción del parque, que constaría de una serie de actividades en puentes a varios metros del nivel del suelo, así como de una tirolesa.
La atracción que se pensaba para el turismo, ubicado en el cerro del Tezontle, al norte de la ciudad, tuvo una inversión de recursos públicos por 6 millones 288 mil 659 pesos.
SIGUE INVESTIGACIÓN
El contralor interno de Tulancingo explicó que continúan las investigaciones respecto al fallido proyecto, con entrevistas con los involucrados, así como en revisión de documentos relacionados.
Con ello establecerán la sustanciación que llevará a la aplicación de sanciones a los involucrados.
“Tenemos que revisar si se cumplieron los contratos, si fue en tiempos, entrevistar a los involucrados, checar por qué la obra no está funcionando”, puntualizó el funcionario.
A ello se sumará un dictamen que será solicitado a Protección Civil de Hidalgo para conocer si es posible usar las instalaciones, aunque “se conocía que era una obra extrema desde que se construyó”, reconoció González Cruz.
RESPONSABILIDADES
El año pasado el contralor estatal Álvaro Bardales Ramírez advirtió que en caso de no existir resolución sobre el Parque Aventuras a finales de 2023, autoridades municipales podrían enfrentar responsabilidades, incluso penales.
Al respecto, el contralor municipal dijo que el funcionario estatal está enterado del avance de las investigaciones, así como de los tiempos considerados para la entrega de resultados.
Anticipó que en caso de encontrarse cuestiones graves en el proyecto habría intervención de autoridades estatales para fincar responsabilidades legales.
“El parque está abandonado, pero no está vandalizado”, declaró González Cruz, respecto al estado en que actualmente se encuentran las instalaciones.