Se trata de entrar en ambiente, bailar, pero sobre todo hacerte un regalo a la salud; las clases son mañaneras y Amaury Gutiérrez Jiménez es uno de los instructores en Tulancingo que les pone mucho entusiasmo y conocimiento a las sesiones especiales.

Un área de ejercitarse que en su mayoría era relacionada sólo con las mujeres, se ha abierto paso para los hombres, Amaury inició hace 17 años: “Me gusta bailar, me llamó mucho la atención y ha formado parte de vida”.

Con tres certificaciones lo suyo es guiar las clases de zumba, tímido en su persona, pero frente a los grupos deja salir su lado jocoso, Amaury va mostrando los pasos frente a un espejo, se detiene en momentos para observa a sus alumnas y motivarlas a que muevan todo el cuerpo con cadencia: “Es de gran beneficio además de que alegra a quien lo practica”.

“Al principio me fue difícil, había que hacer tareas, exámenes, la zumba abarca todos los géneros y ritmos, no es como un gimnasio, en esto se logra una importante condición física y armonía”, dice el instructor.

Sencillo, con voz tenue Amaury muestra su amor por lo que hace en cada clase que promueve en Tulancingo de manera independiente, por ello tiene seguidoras y seguidores.

Menciona que los varones ya están incluidos en esta disciplina fitness creada a mediados de los años 90: “Es muy bonito, los invito a que se ejerciten bailando”.

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