Ni la contingencia sanitaria pudo detener la celebración del “miércoles de ceniza” y aunque muchos optaron por llevarse el polvo a su casa, algunos otros innovaron.
Y es que en la Catedral del Centro de Cuernavaca los sacerdotes instalaron un “auto-ceniza” que consistió en que los fieles tomaran la bendición sin bajarse de sus vehículos para evitar aglomeraciones.

NUEVO SERVICIO
A las 12:00 horas se realizó la primera misa con motivo de esta festividad católica y después, a las 13:00 horas, se inició con la dinámica, donde los sacerdotes se acercaban a los automovilistas e, incluso, a conductores de motocicletas para colocarles la característica cruz.
“Es una bonita tradición que realizamos todos con nuestra familia cada año y no quisimos dejar pasar esta fecha así nada más, a pesar de la situación”, dijo Luis, uno de los automovilistas que llegó a la calle Hidalgo del Centro con tres más de sus familiares.
Otros, como la señora Reyna, acudieron a tomar ceniza en agradecimiento, pues ella contó que “cuando iba hacia el templo de Chalma, hace unas semanas, me perdí en tres ocasiones y gracias a Dios pude llegar con bien, por eso estoy aquí”.
