


RONQUEO
En una velada donde la tradición japonesa y la frescura del Pacífico se encontraron, el restaurante Sato sorprendió a sus comensales con el primer ronqueo de 2026: un espectáculo culinario protagonizado por un atún de 74 kilogramos, traído desde Ensenada y preparado en vivo ante 42 asistentes, quienes disfrutaron de una experiencia gastronómica única maridada con vinos de Casa Madero.
Lilia Aguilar, gerente de Sato, compartió el significado de esta experiencia, una tradición culinaria japonesa. “Nuestros clientes tienen la oportunidad de conocer las diferentes secciones del atún y cómo aprovecharlo al máximo. La idea de esta experiencia es que estás comiendo un pescado que se pescó ayer y que hoy, aún fresco, lo estás disfrutando”.
El atún de la marca Blue Fina fue el protagonista de una experiencia culinaria que combinó técnica, frescura y tradición japonesa. Durante el evento, el pescado fue cortado frente a los comensales mediante el ritual del “ronqueo”, llamado así por el sonido que produce el cuchillo al pasar por las costillas.



A partir de este proceso se obtienen alrededor de ocho cortes distintos, diferenciados principalmente por su contenido graso, lo que determina su intensidad de sabor y calidad.
Con estas piezas se elaboran diversos platillos en crudo, permitiendo a los asistentes recorrer un viaje gastronómico que va de los sabores más sutiles a los más intensos.
Por su parte, José Roberto Leija, mejor conocido como “El Diablo” y chef de producción de Sato, explicó que este tipo de evento es cada vez más popular: “Nosotros estamos realizando un ronqueo al mes en cada Sato, y más restaurantes están adoptando esta práctica”.
La experiencia no solo destacó por su propuesta culinaria, sino también por la frescura del producto, capturado apenas un día antes, y por su trazabilidad, ya que el atún cuenta con un código QR que permite conocer todo su proceso, desde su estancia en granja hasta su llegada a la mesa.



Menú de primer nivel
Los asistentes disfrutaron, como primer tiempo, de una tarta de atún, acompañada de un maridaje de Casa Madero Chenin Blanc Orgánico. Como segundo tiempo, se sirvió un sashimi de atún toro, atún chutoro, atún akami y atún tataki trufado, maridado con un Chardonnay.
Como tercer tiempo, se ofrecieron hand rolls y sopa udón con camarón tempura, acompañados de un V Rosado. El cuarto tiempo consistió en totoaba de miso, acompañada de espárragos, calabaza y pimiento, con maridaje de Shiraz.
En el quinto tiempo, se presentaron nigiri de toro, nigiri de chutoro y gunkan de toro con ikura, maridados con un Merlot. Finalmente, se sirvió un postre de cheesecake de matcha camelado, acompañado de sake Mio.


