En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Poder Judicial de la Federación (PJF) en Hidalgo realizó un encuentro de reflexión para recordar el significado del 8 de marzo y refrendar el compromiso institucional con la igualdad y los derechos de las mujeres.
Durante la actividad se destacó que esta fecha no debe entenderse como una celebración, sino como una conmemoración que recuerda la lucha histórica de millones de mujeres por el reconocimiento de sus derechos, la igualdad de oportunidades y el respeto a su dignidad.

En el evento participaron Nelly Lilian Ferro Ortiz, magistrada de circuito del Segundo Tribunal Colegiado del Vigésimo Noveno Circuito en Pachuca, así como Bertha Orozco, jueza primera de distrito en el estado de Hidalgo, quienes compartieron reflexiones sobre los retos que aún enfrentan las mujeres en distintos ámbitos de la vida social.
Las participantes señalaron que, gracias a la lucha de generaciones de mujeres, se han logrado avances en materia de derechos humanos, participación política, acceso a la educación y desarrollo profesional.
Sin embargo, también advirtieron que persisten desafíos importantes, pues en distintos espacios de la sociedad las mujeres continúan enfrentando desigualdad, violencia y discriminación.
Durante el encuentro también se abordó la problemática que enfrentan muchas mujeres cuando el padre abandona su responsabilidad en la crianza de los hijos, lo que deja la carga familiar, emocional y económica principalmente en las madres.
Se destacó que, aunque las leyes establecen obligaciones, existen aspectos que ninguna sentencia puede imponer, como el compromiso y la presencia de un padre en la vida de sus hijos.

Como parte de las actividades, se anunció que durante marzo se realizará nuevamente la colecta de la campaña “Menstruación digna”, mediante la cual se reunirán productos de higiene menstrual que serán donados a mujeres privadas de la libertad en el Centro de Reinserción Social (Cereso).
Asimismo, las participantes colocaron fotografías y mensajes en un mural simbólico para recordar a mujeres víctimas de feminicidio y a madres buscadoras, como un acto de memoria y reconocimiento a quienes han abierto camino en la lucha por los derechos de las mujeres.