Irapuato.- El tema de la seguridad en el principal polo comercial del Centro Histórico de Irapuato sigue dando de qué hablar: mientras comerciantes exigen mayor presencia policial, la Dirección de Proximidad Ciudadana sostiene que los trabajos de prevención han arrojado resultados positivos.
Locatarios de la zona denunciaron que a cualquier hora del día ocurren asaltos a transeúntes y robos a negocios; incluso se ha detectado la operación constante de “farderas”, quienes han sido evidenciadas en diversas ocasiones.
De acuerdo con los afectados, el punto crítico ocurre después de las 6:00 de la tarde, cuando la mayoría de los establecimientos cierran sus puertas y el área comercial queda desolada y con vigilancia casi nula.
Las zonas con mayor reporte de incidencias son la Nave Porfiriana, ubicada detrás del Mercado Municipal, donde operan decenas de vendedores de frutas, verduras y alimentos preparados.
Otro sector vulnerable en el Centro Histórico de Irapuato abarca las calles Leandro Valle, 20 de Noviembre y el Pasaje del Águila, áreas que concentran el mayor flujo de personas por ser el núcleo comercial más importante.
Catalina Barbosa, comerciante de frutas en el polo 2 del mercado, relató que es común escuchar sobre robos a los carritos de mercancía, lo que ha obligado a los locatarios a realizar inversiones propias en seguridad.
Seguido nos abren los carros. Tuvimos que invertir en cámaras para al menos saber quién fue; nos abren los candados y sacan las básculas. Siempre ha sido así y nunca hay detenidos”, lamentó la comerciante.

Altagracia Valdez, comerciante de la Nave Porfiriana, compartió que además de sufrir el robo de todos sus insumos, le preocupa el acoso de jóvenes que acuden a su negocio para amenazarla e intentar atracarla.
“Han venido chiquillos a hacer maldades; uno me pisó y me dijo que me callara o vendría a pedirme ‘piso’. Otra vez un joven quiso que le diera la venta del día, pero otros locatarios lo corrieron”, platicó la adulta mayor.
Guadalupe Zamora, vendedora de mariscos, señaló que los delincuentes aprovechan la “nula vigilancia” para actuar, sumado a que el gremio no ha logrado acuerdos para contratar seguridad privada nocturna.
Tenemos más de 22 años instalados y los robos son constantes. En noviembre pasado nos abrieron los candados; nadie está a cargo de la seguridad y desconozco si la Policía da rondines de noche”, explicó.
En la calle Leandro Valle, el comerciante Jorge coincidió en que la noche es el periodo más peligroso. Criticó que durante el día los oficiales solo hacen “acto de presencia” momentáneo para cumplir con protocolos administrativos.
“Después de las 6:00 de la tarde es muy inseguro para peatones y negocios. Hemos visto que los delincuentes vienen en motos; respecto a la Policía, solo vienen a tomarse la foto y se van”, denunció.

Erika Razo Soria, presidenta de la Asociación Civil de Comerciantes del Centro Histórico de Irapuato, confirmó que los asaltos persisten, especialmente cuando la actividad comercial cesa al caer la tarde.
En los últimos meses hubo un repunte en asaltos a comercios y personas; las víctimas nos reportan que les quitan sus pertenencias en calles como 20 de Noviembre y Leandro Valle”, detalló Razo Soria.
Además de los atracos directos, la representante informó que las extorsiones siguen siendo una amenaza latente para quienes integran el sector comercial en el primer cuadro de la ciudad.
“El año pasado 10 comerciantes reportaron extorsiones; Seguridad Ciudadana se hizo cargo. Actualmente tenemos casos activos, pero en zonas como las calles Terán, Altamirano y Guerrero”, precisó.
La presidenta admitió desconocer si los detenidos presentados por la autoridad corresponden realmente a quienes extorsionan a sus agremiados, debido a la opacidad en el contenido de las carpetas de investigación.
Pese a las reuniones con autoridades, reconoció que aunque han recibido apoyo, a veces es materialmente imposible cumplir la demanda de algunos locatarios de tener un policía fijo por cada negocio.
En contraste, José Hernández Espinosa, director de Proximidad Ciudadana, aseguró que esta zona comercial es de “alta prioridad” y se mantiene bajo atención constante para garantizar el orden público.
Afirmó que elementos de Vinculación Social realizan trabajos de campo cotidianos con el fin de inhibir delitos patrimoniales y fortalecer la cercanía con empleados y dueños de locales.
Realizamos recorridos de seguridad y acercamiento directo; brindamos orientación y capacitaciones en materia de prevención del delito para reducir riesgos de robo y extorsión”, explicó el funcionario.
Hernández Espinosa añadió que también se promueven programas de acompañamiento para quienes realizan transacciones en instituciones bancarias cercanas al perímetro comercial.
Según el funcionario, estas labores preventivas buscan no solo generar confianza, sino establecer una comunicación directa y efectiva entre los comerciantes y la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Finalmente, reiteró que la presencia institucional en el Centro Histórico de Irapuato es permanente y enfocada en fortalecer la proximidad social para reducir la incidencia delictiva reportada por los ciudadanos.
Ciclistas temen robos
La instalación de nuevos bicipuertos en el centro de Irapuato ha sido recibida con escepticismo. Los usuarios consideran que el diseño y ubicación de las estructuras no garantizan la protección de sus vehículos en Guanajuato.
Aunque el proyecto busca modernizar la movilidad, ciudadanos reportan que el robo de bicicletas es una preocupación constante. En Irapuato, los ciclistas exigen que la infraestructura se complemente con cámaras de vigilancia.
Las autoridades defendieron el proyecto señalando puntos estratégicos de alta visibilidad. No obstante, en Guanajuato, la percepción de inseguridad limita el uso pleno de estos nuevos espacios públicos municipales.
Muchos ciclistas en Irapuato prefieren resguardar sus bicicletas dentro de negocios locales. La falta de anclajes de alta seguridad es uno de los puntos más criticados por la comunidad en esta zona de Guanajuato.
Colectivos sugieren que el sistema debe integrarse con la vigilancia policial municipal. La desconfianza ciudadana prevalece ante experiencias previas de robos en lugares concurridos de Irapuato.
El ayuntamiento evaluará la respuesta de los usuarios para realizar ajustes técnicos necesarios. La promoción del ciclismo como transporte alternativo depende de la seguridad real en Guanajuato.
Actualmente, los bicipuertos lucen con poca ocupación durante las horas pico en Irapuato. La infraestructura debe mejorar para ganar la confianza de quienes transitan por el estado de Guanajuato.