Los préstamos “gota a gota” continúan operando con impunidad en Guanajuato, afectando a comerciantes y taxistas en municipios como León, Irapuato y Salamanca. Pese a las reformas que endurecen las penas contra la cobranza extrajudicial, las víctimas denuncian un círculo vicioso de multas diarias, extorsiones y amenazas de muerte.