CDMX.- Y nada más no llovió. El pronóstico para este miércoles 24 de junio en la Ciudad de México era de lluvia, pero el dios Tláloc nos perdonó y por el contrario lo que llegó fue la lluvia de goles de la Selección Mexicana propinó a su similar de Chequia para cerrar la actividad del Grupo A en el Mundial 2026.
Lo anterior me tocó presenciarlo, me considero un testigo privilegiado, ya que la noche de este 24 de junio, el Tri en el que muchos no creíamos, me incluyó, al menos me cerró la boca, quizás no con el mejor ritmo o nivel o al menos el mejor inicio de partido pero los números y resultados hay que reconocer que ahí están.
Este 24 de junio comenzó con muchas nubes en el firmamento capitalino, todo indicaba que desde las 8:00 de la mañana que me desperté y que posteriormente incluso cubrí algunos temas fuera del ámbito deportivo, ajenos a lo que creo dominar, pero que creo logramos llevar a un ‘buen puerto’, vaticinaban que se avecinaba una gran noche en la que las nubes se cambiarían por la alegría del pueblo mexicano que insisto, vaya que era necesario en una nación con múltiples problemáticas.

Primero fueron los africanos, luego los asiáticos y ahora tocó a los europeos, la afición tricolor no lo creía pero simplemente lo gozaba, por lo que al salir del estadio Ciudad de México (Azteca) el canto fue constante a una sola garganta: ‘Chequia, Corea y Sudáfrica ya probaron el ‘chile nacional’’, vaya enchilada que se dieron y es que, había que darles a probar una buena salsa molcajeteada. Total, cosas del folklore mexicano.
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Noche de alegrías, noche sin lluvia, noche en la que nuevamente una nación sigue teniendo prendidas sus velitas a la espera de que este Mundial sea el que por fin (esperando mejoren mucho más en lo futbolístico) sea el Mundial en el que por lo menos lleguen lo más lejos posible.
Ahí está México, sí se pudo. Hiciste historia y el panorama pinta para cosas mucho pero mucho más importantes y sí, además y de paso brindaste un muy pero muy merecido homenaje a Francisco Guillermo Ochoa, con guiño hacia el ‘cinco Copas’ hasta el cielo.

México (no el equipo, la nación), tienes derecho a muchas más noches perfectas. Nos vemos en los dieciseisavos.