El mejor gobernador de Guanajuato, desde el punto de vista económico, fue Miguel Márquez Márquez: el desempeño del estado nos ubicó en el cuarto lugar a nivel nacional.

Durante el mandato de Juan Manuel Oliva, de 2006 a 2012, el crecimiento en los seis años fue del 16%, pero, si lo hacemos por habitante, solo fue del 3%. Márquez logró un crecimiento del 25% en la producción estatal y del 15% por habitante (con datos del INEGI).

El desastre llegó con Diego Sinhue Rodríguez, cuando apenas crecimos un 4,6%; la producción se redujo en un 3,9% por habitante. Además, pasamos del cuarto lugar nacional al puesto 17 en crecimiento. Es cierto que a Diego le tocó la crisis de la pandemia, que provocó reducciones en todo el país, salvo en Tabasco, Yucatán, Chiapas y Oaxaca, donde se concentró la inversión federal en infraestructura. Sin embargo, estados como Chihuahua, Nuevo León y Jalisco, que no fueron gobernados por Morena, registraron un crecimiento de su producción per cápita.

Juan Manuel Oliva tuvo la oportunidad de la vida porque el presidente Felipe Calderón era de su partido, pero no aprovechó para impulsar obras de infraestructura importantes, como el suministro de agua para León. El estado pudo crecer el doble de lo que se logró. Desafortunadamente, Oliva estaba más interesado en resolver su situación económica mediante obras, gastos y compras inútiles, algo que la historia registra y podemos demostrar con cifras.

El logro de Miguel Márquez fue la inversión en infraestructura y el impulso a la industrialización del estado. Obras como el Eje Metropolitano en León o el Eco Bulevar de San Francisco fueron puntales para el desarrollo. La construcción del nuevo hospital de León fue algo trascendente que, por fortuna, ha salvado miles de vidas de quienes no tienen acceso al Seguro Social o al ISSSTE.

Su sexenio tuvo la fortuna de contar con las tasas de interés más bajas desde los años 60. Márquez pudo invertir el doble en infraestructura, ya fuera mediante la participación de particulares o mediante deuda pública a largo plazo, con tasas reales del 0%. Durante su sexenio, Márquez se quejaba de la falta de apoyo federal para reducir la violencia, pero contó con buen respaldo en lo económico.

Su peor error, que ahora admite en privado, fue designar a Diego Sinhue Rodríguez como su sucesor. Pero ese tema tenemos que explicarlo con más calma. Por lo pronto, solo utilizamos los pésimos números del sexenio pasado.

Cada obra, cada gasto y cada compra tiene repercusiones en el futuro. El Eje Metropolitano da enormes frutos a la ciudad de León, al igual que el hospital de San Carlos. Tal vez la excepción fue el capricho de construir una carretera de León a Purísima de Bustos, que tiene poco tráfico. Pero está bien: en el futuro se podrá aprovechar esa infraestructura para construir parques industriales. Una carretera nunca sobra.

El problema para las nuevas generaciones es que el país no crece y tanto Morena como el PAN dedican recursos invaluables al gasto social que, en su mayor parte, no apuntala la infraestructura ni el crecimiento; es gasto electoral. Al PAN en Guanajuato no le irá bien porque está fuera de la competencia en materia de entregas sociales. Mientras la Federación destina hasta 38 mil millones de pesos al año, el Estado apenas destina unos 4 mil millones. ¿Cómo podría competir mejor el PAN? Es un buen tema para abordarlo desde otras perspectivas.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.