Resultaría informativo que alguien en la cuatrotería, de preferencia con algo más que dos dedos de frente, explicara por qué a la Gobernadora Maru Campos la tildaron de traidora a la patria por permitir que observadores norteamericanos de la DEA presenciaran el decomiso de laboratorios clandestinos de fentanilo, pero el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, es un héroe por recibir halagos y el espaldarazo público y efusivo del jefe de la DEA, Terry Cole. Dijo Cole de Harfuch: “ES UN SOCIO DE CONFIANZA”. ¿Qué es eso de socio?
Y si a Campos casi la queman en leña verde por ayudar en la lucha contra las drogas, resulta que con Harfuch siendo socio de la misma organización que la Gobernadora permitió actuar, en este caso sí suenan los aplausos. ¿Acaso es porque la Gobernadora es del PAN, pero Harfuch es de Morena? Parecen insignificancias, pero son ejemplos de baja política, ejercida sin consistencia, sin sustento en la razón, alejada de lo institucional y de los principios democráticos, cuya única regla es mimetizar la conveniencia del momento del gobernante en turno.
Nada demuestra mejor este gelatinoso comportamiento que eventos recientes: ordena nuestra Constitución que en México la justicia debe ser “expedita”. Rara vez lo es: hay casos de acusados que se pasan años en la cárcel antes siquiera de ser juzgados, menos encontrados culpables. Pero hay excepciones: cuando así conviene a sus intereses políticos, la FGR puede desempeñarse a la velocidad del relámpago si se trata de cubrir con la cobija de la impunidad a los suyos. Perfecto ejemplo de esto es el hecho de que SÓLO EN TRES DÍAS la FGR determinó que Andy López, retoño del Ayatola de “La Chingada”, es INOCENTE de TODO y que no hay pruebas. (También afirman que “no hay pruebas” contra los 10 de Sinaloa acusados de ser narcopolíticos por un Gran Jurado norteamericano). Ello cuando -mínimo- dos testigos afirman que “Andy” intervenía en la “Estafa Madre” del huachicol marino de Altamira y Matamoros.
¡Qué rápido lo exoneraron! Tan veloces son en defender a los suyos que no se percatan de que están realizando un PÉSIMO TRUEQUE: están “quemando” la autoridad moral de nuestras instituciones a cambio de intentar poner a salvo a los miembros de su movimiento. Un país sin instituciones sólidas es uno mucho más cercano a la tiranía que a la democracia. En las democracias, las instituciones son los pilares del buen Gobierno, mientras que las tiranías autocráticas y totalitarias son caudillistas: pretenden concentrar en UNA PERSONA o grupo de personas todo el poder del Estado y son a la vez dueños absolutos de “vidas y haciendas”.
La absolución EXPRÉS que la FGR le extendió a Andy López es una exoneración familiar, cubre a su papá y a sus hermanos: ¡todos son -según la FGR- candidatos a proceso de santificación! Se antoja que la Fiscal Godoy no leyó bien a bien -o no las entendió- las declaraciones de Marco Rubio, cuando explicó que el retiro de una visa como el que sufrió “Andy” es porque la persona ha hecho (o intenta hacer) cosas que “HAN DAÑADO” la seguridad nacional norteamericana. Al tal Andy entonces no le retiraron la visa porque osó ponerle ketchup, en lugar de mostaza, a un hot dog. Algo grueso hizo o sospechan que ha hecho, solo o en compañía de otras personas, que ameritó que el Gobierno norteamericano le retirara el privilegio (que eso dijo su Embajada que es en esencia una visa) de poder entrar a EU.
Esto debería bastar para que nuestra FGR investigara minuciosamente las CAUSAS que motivaron esta humillación pública -y sí, escandalosa-, pues NINGÚN PRESIDENTE MEXICANO en la historia ha enfrentado el repudio abierto del Gobierno norteamericano. ¡Escándalo: SÍ SEÑORA! Además: ¿y qué, los testimonios de los testigos no cuentan, no ameritan ser indagados con seriedad?
Estamos pisando terrenos nunca explorados en un inframundo de mala política y CERO PRINCIPIOS. Este rollo cuatrotero inició torcido y continúa torciéndose más.