El desliz que ha sufrido el Peso frente al dólar debe ser motivo de preocupación, sobre todo para mexicanos como Amílcar Olán, que viven en el mezzanine del Primer Mundo, como Lugano, Suiza, y que tendrán que convertir los pesos que “ganaron” en los contratos gubernamentales por su cercana relación con las crías presidenciales.
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