Celaya, Guanajuato.– Familiares, amigos y toda la comunidad de San Elías despidieron con aplausos y porras a don Miguel Banda, mejor conocido como “Don Chori”, y a su nieto Jharol Alexander “Pollito”, dos de los atropellados de Celaya que fallecieron cuando viajaban hacia el Cerro del Cubilete.
Los peregrinos, originarios de Celaya, se dirigían en una carreta hacia el santuario de Cristo Rey cuando, a la altura de la comunidad El Copal en la carretera Salamanca-León, su recorrido fue interrumpido trágicamente por un camión de transporte de personal.
Don Miguel y su nieto murieron en el lugar, mientras que otra persona y el chofer del camión resultaron heridos. Posteriormente, se confirmó el fallecimiento del tercer peregrino identificado como Don Zacarías, sumando tres víctimas mortales entre los atropellados de Celaya en este accidente.

Comunidad de San Elías rinde homenaje a “Don Chori” y “Pollito”
Fue al mediodía de este jueves que los cuerpos de “Don Chori” y “Pollito” fueron trasladados a la comunidad de San Elías, de donde eran originarios, para la misa de cuerpo presente.
“Eran muy queridos por toda la comunidad, aquí todos nos conocemos; fue muy trágico y triste lo que les pasó”, comentó una conocida de la familia durante el funeral de los atropellados de Celaya.
Una gran multitud abarrotó la parroquia de la comunidad para despedir al abuelo y su nieto. Los féretros llegaron en una carreta jalada por un caballo, acompañados por la caballería de Cristo Rey, en un gesto que recordó la devoción que los llevó a emprender su último viaje.

Último adiós en el panteón de Tenería del Santuario
Desconsolados, los familiares y habitantes de la comunidad hicieron una larga fila al finalizar la misa para poder apreciar por última vez a Miguel y Jharol. El dolor se transformó en un homenaje colectivo para los peregrinos atropellados de Celaya.
Entre cohetes, porras, confeti y el sonar de los cláxones de camiones y autos, los féretros fueron trasladados hasta el panteón de la comunidad de Tenería del Santuario, donde finalmente recibieron sepultura.

HLL