Celaya.- Un recorrido que hoy toma un par de minutos a pie a través de veredas informales sobre las vías podría convertirse en un rodeo de hasta 40 minutos bajo el sol si las obras del tren de pasajeros no garantizan la infraestructura peatonal adecuada en las colonias de Celaya.
Aunque la obra ferroviaria promete transformar la conectividad regional, a escala de barrio la reconfiguración alterará los trayectos habituales de estudiantes, trabajadores, adultos mayores y pequeños comercios.
Para medir el impacto real de esta transformación a nivel de calle, AM realizó un ejercicio de observación y medición en dos cruces clave: el paso informal de “La Guajolota”, en el camino a Santa Teresita, y la intersección de las calles Andrés Quintana Roo y Vesta, en la colonia Santa Anita. El primer punto analizado, “La Guajolota”, funciona como la arteria peatonal que conecta a los vecinos de Santa Teresita y la Emiliano Zapata con el corredor escolar y comercial de la avenida Irrigación.

En un periodo de observación de una hora al mediodía, decenas de personas atravesaron los rieles por la brecha de tierra. Entre ellas camina diariamente María del Carmen Rodríguez, quien acompaña a sus hijos hacia los planteles educativos de la zona.
Ella compartió que cruzan por ‘La Guajolota’ dos veces al día, advirtiendo que si retiran el paso, tendrían que dar la vuelta por la avenida más cercana, lo que aumentará fácil 15 o 20 minutos caminando a mediodía, lo que resulta pesado y peligroso para los niños en época de lluvias.
“Ahorita uno se confía porque conoce el paso de tierra y calcula los tiempos de la escuela, pero si nos tapan, el problema ya no va a ser solamente la caminata tan larga, sino la seguridad de los muchachos. Tener que mandarlos por quién sabe dónde y con tráfico pesado al mediodía”, añadió Rodríguez.
El valor de esta vereda informal queda en evidencia al contrastar la rutina diaria en el lugar. Por un lado, un trayecto habitual hacia la Escuela Secundaria General Nat Tah Hi toma hoy apenas 6 minutos a pie caminando 450 metros a través de las vías.

Por el otro, para los vecinos que necesitan conectar la colonia Santa Teresita con la avenida Irrigación, la falta de un paso formal obligaría a un desvío de tres kilómetros, lo que equivale a 40 minutos de caminata continua frente a los tres minutos que toma actualmente cruzar por la brecha de tierra.
Esta preocupación se extiende al comercio local, donde propietarios como don Roberto Galván, dueño de una abarrotera en Santa Teresita, explicaron que el flujo peatonal de la mañana y mediodía sostiene las ventas, por lo que si la gente ya no puede cruzar de manera directa, preferirá comprar del otro lado antes que dar una vuelta tan larga.
“Aquí en la tiendita vivimos del mandado rápido de las familias que van cruzando por la vía, se paran por el pan, la leche o el agua. Si les tapan, nadie va a querer dar semejante vueltotota, van a terminar yendo a otro lado”, mencionó Galván.
A un par de kilómetros hacia el poniente, en la colonia Santa Anita, se ubica el segundo cruce analizado, donde la alteración no será solo un desvío temporal, sino una modificación permanente de la traza urbana. En la intersección de las calles Andrés Quintana Roo y Vesta, los vecinos realizan actualmente trayectos de unos 10 minutos a pie para recorrer 700 metros y conectarse con la calle Albino García, sus comercios y paraderos de transporte público.

Sin embargo, de acuerdo con lo informado por la directora del Instituto Municipal de Investigación, Planeación y Estadística (IMIPE), Alejandra Ojeda Sampson, el tren “no dividirá la ciudad” y solo en el cruce de Andrés Quintana Roo y Vesta se tendrá que eliminar el paso, ya que ahí se construirá una rampa de aproximadamente 400 metros de longitud para dar paso a un viaducto elevado.
El riesgo de aislamiento urbano en ambos sectores y la urgencia de proteger la movilidad vecinal ya han sido señalados por colegios de especialistas en Celaya. Enrique Miranda Carrera, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles, ha advertido formalmente que es necesario un paso peatonal para la población en el tramo de Santa Teresita (La Guajolota), debido a los estudiantes que van hacia la zona de Insurgentes, al igual que en la colonia Santa Anita para evitar que la población quede aislada.
Por su parte, las autoridades municipales han reiterado que existen mesas de trabajo con el equipo encargado de la obra, a quienes se les ha solicitado respetar la movilidad de los ciudadanos.
DP