León.- Durante el marco del Art Week 2026 la escritora Jennifer Clement inauguró la exposición Botellas para lágrimas . En la muestra se rinde homenaje a escritores y periodistas que han sido perseguidos, exiliados, encarcelados o asesinados por su uso de las palabras.
El pasado 5 de febrero del año en curso se abrieron las puertas al público en el Museo de Memoria y Tolerancia para la muestra conformada por 95 piezas de barro vidriado que funcionan como lacrimatorios contemporáneos.
La exposición Botellas para lágrimas está compuesta de esculturas creadas a lo largo de cuatro años que evocan a los antiguos lacrimatorios grecorromanos, pero en este caso, resguardan la memoria de quienes defendieron la libertad de expresión.

Un dispositivo de memoria y resistencia
Esta instalación no es solo un conjunto de piezas cerámicas: es un dispositivo de memoria. Cada botella concentra una biografía herida por la censura y la intolerancia. El visitante no recorre objetos, sino presencias y ausencias. Es un memorial de la palabra amenazada y, al mismo tiempo, de su persistencia” expresó Álvaro Gómez, el curador de la muestra.
Entre las piezas se pueden encontrar botellas que hacen homenaje a personajes como Ovidio, Dante Alighieri y Ana Frank así como personas que dedicaron su vida a defender los derechos humanos y periodistas contemporáneos.
La pieza de mayor tamaño está dedicada a Sor Juana Inés de la Cruz dentro de la exposición Botellas para lágrimas.

Tipografía y voces silenciadas
Las botellas tienen incorporadas una frase o fragmento que se relacionen directamente a la persona conmemorada, colocados con tipografía de máquinas de escribir. Un grupo de estas, sin texto visible están dedicadas a periodistas mexicanos perseguidos y asesinados recientemente.
La artista detrás de la exposición Botellas para lágrimas, Jennifer Clement, presidenta emérita de PEN International, cuenta con una trayectoria literaria en la que ha abordado temas como la violencia y la vulnerabilidad; además de haber sido galardonada por su trabajo en derechos humanos y libertad de expresión.



Una lectura coral del duelo
La museografía propone una lectura coral: las botellas funcionan como un campo de memoria. La disposición busca generar una experiencia de recogimiento y conciencia, donde la escala, la repetición y el ritmo de las piezas construyen una atmósfera de respeto y reflexión.”
DMG