León.- Brillante resultó la presentación del Grupo de Danza Jazz “Vitalidad” en la Casa de Cultura Diego Rivera. Bajo la dirección de la talentosa maestra María del Rocío Hernández, la agrupación ofreció el programa titulado Mujeres Mexicanas en el arte de Danza Jazz Vitalidad, una propuesta que cautivó a los asistentes.
El evento inició puntualmente a las 19:30 horas con una semblanza de figuras de la talla de Elvia Carrillo Puerto, pionera feminista y defensora de la democracia que logró el reconocimiento del sufragio femenino en el país, permitiendo a las ciudadanas votar y ser votadas.
A través de una pantalla, los integrantes de Danza Jazz Vitalidad anunciaron a la audiencia cada segmento del programa, detallando la trayectoria de la artista a quien se dedicaba la respectiva escena coreográfica en este homenaje a las Mujeres Mexicanas en el arte.
Previo al inicio oficial de la gala, mientras se proyectaban temas populares en la pantalla del recinto, los bailarines dispusieron seis sillas en el escenario central. Sobre una de ellas colocaron una caja con la insignia de voto, simbolizando la lucha democrática de las Mujeres Mexicanas en el arte y la política.
Con música acorde al derecho al sufragio, las integrantes de la compañía ejecutaron sus rutinas bajo la supervisión de la maestra María del Rocío Hernández. El objetivo fue honrar con precisión técnica la memoria y el legado de Elvia Carrillo Puerto.

El legado musical de Consuelito Velázquez
Posteriormente, el programa destacó las virtudes de Consuelito Velázquez. Nacida en Ciudad Guzmán, Jalisco (1916-2005), la célebre pianista y compositora es recordada como una férrea defensora de los derechos de autor en México.
Velázquez presidió la Asociación de Autores y Compositores de México y dejó un legado de más de 250 temas, entre ellos la mundialmente famosa “Bésame mucho”, pieza que escribió a la temprana edad de 16 años.
Con un dominio escénico notable, los integrantes de Danza Jazz “Vitalidad” conmovieron al público. La fusión de la melodía con la cadencia de la danza jazz provocó ovaciones y una profunda emoción que se reflejó en las lágrimas de algunos asistentes, cerrando el cuadro con un abrazo simbólico.
Destreza técnica y reconocimiento a Elisa Carrillo

La intensidad creció al citar a Elisa Carrillo, nacida en Texcoco en 1981. Considerada embajadora cultural, fue la primera mexicana en alcanzar el rango de Primera Bailarina del Staatsballett de Berlín.
Carrillo es la única mexicana y la primera latinoamericana en obtener los tres galardones más prestigiosos de la danza internacional: el Benois de la Danse, el Alma de la Danza en Rusia y el premio del Festival Dance Open en San Petersburgo.
El grupo Danza Jazz Vitalidad realizó una muestra de destreza técnica que combinó elementos de jazz y ballet para honrar la trayectoria de la multipremiada bailarina, avivando el ánimo de los espectadores presentes.
Vanguardia y color de Nahui Ollin
Se anunció también a Nahui Ollin (María del Carmen Mondragón Valseca), icónica pintora, poeta y pianista de la vanguardia del siglo XX. Conocida por su espíritu rebelde y bautizada por el Dr. Atl, desafió las normas sociales de su época con su intensa producción artística.
En escena, los jóvenes aparecieron con atuendos policromáticos en tonos blanco, rosa, rojo, azul claro, lila y verde, interpretando coreográficamente el tema “La vida en rosa” en honor a la polifacética artista.

Cierre magistral con Alondra de la Parra
El cierre de la gala estuvo dedicado a Alondra de la Parra, prestigiosa directora que ha conducido más de un centenar de las orquestas más importantes a nivel global.
En su trayectoria destacan colaboraciones con la Orquesta de París, la Filarmónica de Londres, la Tonhalle de Zúrich y la Sinfónica de la Radio de Berlín, entre otras instituciones musicales de élite en el mundo.
La pieza seleccionada para este segmento fue el emblemático “Huapango” de José Pablo Moncayo, obra cumbre del nacionalismo musical mexicano. Mientras en el monitor se observaba a De la Parra dirigir con maestría, el grupo Danza Jazz “Vitalidad” desplegó todas sus virtudes técnicas, despidiéndose entre aplausos y el reconocimiento del público leonés.
DMG