León.- El pasado jueves 07 de mayo se presentó dentro de las instalaciones del Instituto Lux la conferencia “Hijos fuertes; ¿Cómo resolver el bullying?, impartida por la psicóloga integral con más de 40 años de experiencia tratando niños y adolescentes Julia Borbolla.
La conferencia reunió a más de 700 padres de familia y docentes dentro del Auditorio del Instituto Lux, con el objetivo de fortalecer a las familias frente al acoso escolar y promover la formación de adolescentes emocionalmente estables.
Se realizo el evento por parte de las mesas directivas con el apoyo de Anahí Rodríguez Guerrero y Josué Isaac Ramírez Muñoz.
Julia quien es creadora de proyectos como “Proyecto Antenas” y “Escudo de la Dignidad” enfocados a la prevención de abusos a menores, compartió el como combatir el bullying.

La conferencia reunió a más de 700 padres de familia y docentes dentro del Auditorio del Instituto Lux.
El peligro de educar desde la culpa y la sobreprotección
Últimamente tenemos muchos padres con miedo, un padre sobreprotegiendo que no ha hecho que sus hijos experimenten ningún tipo de adversidad, cuando el niño se vive ante una adversidad por pequeña que sea, no tiene opciones, no ha practicado”, explicó Julia.
Borbolla enfatizó en la conferencia que hay dos puntos importantes los cuales son que, el educar con culpa no sirve de nada y que es muy importante mantener la motivación al criar hijos con seguridad, fortaleza y confianza.

Julia Borbolla.
Yo no hablaría de castigos, un niño que bulea es un niño lastimado, es un niño que está haciendo eso por algún motivo y mucho tendrá que ver por el ambiente familiar que vive o por alguna experiencia que lo lastimó”, detalló la psicóloga.
Los asistentes tuvieron oportunidad de recibir herramientas prácticas para acompañar a sus hijos en situaciones de bullying, promoviendo la empatía, diálogo y el buen desarrollo de las habilidades emocionales.
Para finalizar Julia compartió unas palabras al público, “Yo viví esta educación autoritaria y creo que nos fuimos al otro extremo, en vez de quedarnos en medio y tomar algo bueno de aquella educación, nos fuimos al extremo contrario de sobreproteger, de darles todo, de querer hijos felices que no hubiera ningún tipo de adversidad y eso también es dañino”.