León.- Rendirse no ha sido una opción para Juan Daniel Zúñiga Lira y Claudio Mojica Gallegos, emprendedores que han persistido en distintas ocasiones, para crear una propuesta en el sector restaurantero.
Los nuevos comienzos han sido una constante para Juan Daniel Zúñiga Lira, quien comenzó vendiendo tacos; ahora desarrolló un concepto de cocina de mar caliente en el restaurante The Cabo.
Este negocio está cumpliendo cuatro años de haber comenzado, pasando de dos a cinco colaboradores. En este tiempo, ha tenido dos ubicaciones en torno a la colonia La Martinica.
El emprendedor detalló que el primer año fue el más complicado, los primeros meses sólo subsistían con los ingresos. En su caso, la Feria de León fue el impulso que le permitió remontar en un momento que pensaba renunciar. “Detrás de un negocio hay mucha lucha”.
Con éste impulso, Juan Daniel adelantó que está planeando expandir su restaurante, llevarlo a una nueva ubicación para crecer la cocina, duplicar personal y aumentar el número de comensales.
Detalló que ya está trabajando en el concepto de lugar, la remodelación y el menú para dar paso a una nueva etapa en su modelo de negocio.
La relación de Zúñiga Lira con los alimentos comenzó hace 15 años, cuando se dedicaba a vender tacos en un carrito. Recordó que en ese momento, a sus 25 años lo inspiró otro taquero por su aspecto y solvencia económica.
En ese momento comercializaba verduras del campo a la Central de Abastos, en una mala racha optó por dejar el comercio y comenzar por los tacos.
Reconoció que en ese momento le daba pena esa profesión, porque era hacerlo en su domicilio, negocio en el que estuvo seis años.
Posteriormente le llegó una oferta para trabajar en Estados Unidos, igualmente en el segmento de comercialización de verduras para restaurantes. Eso le permitió aprender otra forma de trabajo y organización en un negocio de este segmento.
Los seis años que estuvo en San Antonio, le permitieron generar un capital para instalar una taquería en León, con un menú distinto: Jalapeños.
El emprendedor, reconoció que si bien fue un éxito, tuvo complicaciones con los vecinos por temas de estacionamiento. El crecimiento y la presión, lo llevó a dejar ese negocio, y abrir una sucursal en un centro comercial, iniciativa que no funcionó. Después de seis meses tomó la decisión de cerrar, su capital se acabó y la taquería matriz se la traspasó a su mamá. Con la frustración de no haber consolidado el negocio, migró a Guadalajara con la intención de emprender, pero se sentía inseguro. En unas vacaciones que pasó en La Paz, Baja California identificó el concepto del taco-fish con esa idea regresó a León para comenzar su negocio.

El error, es conocimiento
Cuando un proyecto no funciona, los emprendedores pasan por un duelo, la recomendación es pasar, dejarlo atrás lo más rápido, para que no sea difícil salir de él.
Jorge León, especialista en emprendimiento y fundador de incubadora ASKHA México, explicó que en el emprendimiento hay un concepto que se le denomina el segundo acto.
Explicó que cuando un proyecto no funciona, los emprendedores pasan por el duelo, para dejarlo atrás. En este proceso, deben reconocer lo que no funcionó para aprender y comenzar con un segundo proyecto. “El emprendimiento es una carrera de resistencia, no de distancia”.
El especialista destacó que el error es parte fundamental del emprender, lo que se debe hacer con ese error es que sea rápido, barato y a lo que sigue. “No hay que sentir culpa por algo que no funcionó”.
Para ello recomendó aplicar la técnica de los cinco porqué, el análisis de raíz, ¿Porque falló? , ¿Por qué no funcionó? e ir preguntando; esas respuestas arrojan un análisis de causas.
También sugirió hacer una lista de cosas que no debes hacer, por ejemplo: no contratar amigos, no aceptar clientes que regateen más del 20 %, eso ayuda a evitar malas prácticas.
La cocina ha sido su vida
La relación con la gastronomía ha sido parte fundamental en la experiencia laboral y de emprendimiento para Claudio Mojica Gallegos.
Junto con sus socios Ruth Jímenez Mojica y Diego Petrone Cruz, apostaron por el restaurante Puerto Bajío, enfocado en los mariscos.
Mojica Gallegos, detalló que comenzaron en octubre del año pasado, por lo que sabe que están en el primer año; el de trabajo y prueba de resistencia.
El emprendedor explicó que siempre ha trabajado en el ramo restaurantero, por lo que ha pasado por todas las áreas desde lo operativo hasta lo administrativo. En su momento colaboró para Grupo Argentilia, y el restaurante Eiki; aunque el gusto por el servicio se lo inculcó su mamá.
Antes de abrir el restaurante de mariscos, emprendió junto con un primo en Tradiciones un concepto de comida mexicana, si bien eran alimentos típicos contaban con un plus de cocina de autor.

Éste negocio comenzó a principios del 2025, Claudio se hizo cargo del diseño del concepto, menú de alimentos y bebidas, desde cero, era una hoja en blanco. No obstante, estuvo seis meses en el proyecto; él decidió dar un paso al costado por diferencias que se presentaron.
Tras esa decisión, sus socios lo motivaron a emprender nuevamente, ahora con un concepto de mariscos con un toque de cocina asiática.
El menú de alimentos es de su autoría, trabajó en la remodelación del local, y el diseño del restaurante. “Fue un una inversión de tiempo, dinero y amor, para que sobresalga”.
Junto con él colaboran seis personas, basado en su experiencia sabe que el primer año es el reto para permanecer. Reconoció que en el emprendimiento hay que ser terco, pero también saber identificar cuando un negocio no está funcionando y saber retirarte a tiempo.
Mojica Gallegos recomendó a quienes planeen emprender que se debe tener una idea clara, sin eso el rumbo no se tiene claro. Que el negocio te guste y saber hacerlo y tener un carácter de servicio.
SS