León, Gto.- La que se considera como la empresa de autotransporte de carga más grande de México, Grupo Castores, fue fundada en León, Guanajuato, el 8 de marzo de 1974, por Refugio Muñoz Herrera, conocido como Don Cuco. El nombre “Castores” fue elegido debido a las cualidades del animal: trabajadores, previsores y capaces de salir adelante incluso en la adversidad.
Todo deriva de un cómic del Pato Donald que (Don Cuco) se encontró en el avión, ahí venía la historia de Manual de los Jóvenes Castores, la filosofía de estos animales. Aterrizando, compró una enciclopedia donde pudo aprender más de este animal, mencionaba que siempre luchan contra la corriente construyendo su morada, a pesar de las crecidas del río, no se daban por vencidos y volvían a empezar. Esta filosofía comulgó con la forma de pensar de Don Cuco y de ahí derivó el nombre”, comentó su hijo Juan Carlos Muñoz Márquez.

A lo largo de su historia, Grupo Castores ha tenido dos logos, el primero en 1974 con un diseño de un castor parecido a las caricaturas de la época, posteriormente tuvo un rediseño en 1989, en donde el castor adquiere una apariencia más caricaturesca y tierna.



El color corporativo, según recuerda Juan Carlos, nació de manera improvisada, inspirada en una cajetilla de cigarros Raleigh que Refugio Muñoz sacó de su bolsillo.
El portal World Wildlife Fund (WWF) destaca que los castores son animales mamíferos que destacan por sus dientes anaranjados y colas planas en forma de pala.
Sus represas construidas con gran destreza, frenan el flujo del agua y crean estanques donde construyen sus hogares. Gracias a su impresionante habilidad para construir son una especie clave, ya que sus actividades sustentan todo su hábitat, incluyendo a las demás especies con las que convive.
Historia de Grupo Castores



La historia de Grupo Castores es, en esencia, la historia de la determinación de Refugio Muñoz Herrera, “Don Cuco”. Su camino no empezó entre grandes camiones, sino en las calles de León, donde desde niño mostró un espíritu incansable vendiendo chicles, periódicos y bolillitos con nata para ayudar a su familia. Su primer contacto real con el mundo del transporte fue como “garrotero” y cobrador en los camiones urbanos, una labor que desempeñó con tal disciplina que, a los 18 años, ya era chofer de un autobús de la línea Bellavista.
El gran salto ocurrió en la década de los 50, cuando decidió dejar la comodidad del transporte de pasajeros por el desafío de la carga. Con ahorros y mucho esfuerzo, adquirió su primer camión de carga, un “trompudo” con el que comenzó a mover mercancía de León hacia la Ciudad de México. A pesar de las dificultades de las carreteras de aquella época, su reputación de hombre cumplido y trabajador creció rápidamente.
Fue el 8 de marzo de 1974 cuando formalizó este esfuerzo bajo el nombre de Grupo Castores. Inspirado por la resiliencia del animal que conoció en un cómic y una enciclopedia, Don Cuco implementó una mística de trabajo basada en el esfuerzo constante y la previsión. Incluso los colores de la empresa tienen una anécdota personal: el característico tono naranja surgió de una cajetilla de cigarros Raleigh que traía en el bolsillo al momento de definir la imagen corporativa.
Bajo su mando, la empresa no solo sobrevivió a las crisis económicas de México, sino que se expandió hasta tener presencia en todo el país y parte de Estados Unidos, consolidándose como la flota de transporte de carga más grande de la nación. Refugio Muñoz Herrera falleció dejando un legado que va más allá de los fierros y los motores; dejó una cultura empresarial donde, al igual que los castores, se construye comunidad y se lucha contra la corriente.
LF