Las medidas de emergencia tomadas ante la pandemia del coronavirus tomó a todos por sorpresa y evidenció aún más la brecha tecnológica que existe en el país al mostrar que muchas viviendas no cuentan con computadora e internet, que varios docentes no tienen las habilidades tecnológicas y la formación necesaria para enseñar en línea y que muchas escuelas no cuentan con plataformas digitales idóneas para la enseñanza en línea.
Jesús Adriano, profesor investigador de la Escuela Normal de Tecámac y colaborador de Voces Normalistas, mencionó en una de sus colaboraciones para Educación Futura, que ahora que el trabajo a distancia es la única opción de dar cumplimiento a los planes y programas de estudio, se debe fomentar la igualdad de oportunidades y compensar las desigualdades sociales ampliando la dotación de computadoras en las escuelas y la alfabetización tecnológica de alumnos mediante la incorporación de las Tecnologías de la Información en el proceso de enseñanza y aprendizaje, además de lograr que los docentes incorporen su apropiación tecnológica al proceso de enseñanza y aprendizaje.

Comenta que de acuerdo a cifras del INEGI (2019) 18.3 millones de viviendas (52.7% del total en México) cuentan con acceso a internet y que la mayoría de las que no cuentan con acceso (16.4 millones) corresponden a la sociedad con menores recursos ubicadas en los estados de Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Oaxaca, Puebla y Veracruz.
Destaca que el impacto de la tecnología en las escuelas depende del manejo que se haga de ellas y que la brecha digital no se cerrará dotando a las escuelas de computadoras, ni capacitando a los docentes con propuestas innovadoras haciendo uso de la tecnología, sino que un ambiente digital se construirá con procesos integrales que demanden una práctica educativa acorde a las condiciones digitales del contexto de los alumnos.
Durante el confinamiento el trabajo escolar en casa ha reflejado la inestabilidad en las acciones que realiza la escuela y el compromiso social que tienen las familias en relación a la educación.
Cuando se optó por el confinamiento se tomaron decisiones homogéneas pensando en que todos los estudiantes y docentes tienen computadora, internet, espacio en casa para trabajar y que los papás tenían el tiempo suficiente para apoyar a sus hijos con las clases en casa además de dar por hecho que todos los estudiantes sabían cómo manejar las plataformas educativas y que los profesores podrían estar disponibles en horarios de 24/7.
Sin embargo, muchos docentes se han tenido que adaptar y buscar estrategias para pasar del texto impreso y de las clases orales a lo electrónico y multimedia a través de plataformas virtuales para tratar de atender a sus alumnos.
Los retos que este cambio en lo educativo ha desatado fue poner de manifiesto la desigualdad de oportunidades en lo social, económico y tecnológico, además de mostrar las diferencias que existen entre la educación pública y la privada en diversos aspectos como el acceso a las tecnologías de información y comunicación y el acceso a internet para maestros y estudiantes.
Ante estos hechos es importante estar convencidos de que la educación no puede regresar a lo que era antes de la pandemia sino buscar cerrar la amplia y profunda brecha digital y para lograrlo será necesario que las autoridades asuman su responsabilidad de ofrecer una educación de calidad y dotar de las condiciones, la infraestructura y el equipamiento digital necesarios sobre todo a quienes menos oportunidades tienen.
Quieres conocer más noticias e información sobre Educación. Aquí puedes encontrarla.