Canadá ha dado al mundo una gran cantidad de artistas talentosos, como Celine Dion, Michael Bublé, Alanis Morissette, K.D. Lang, Drake y Joni Mitchell, entre otros.
Y la más reciente exportación musical es Alessia Cara, quien a sus 22 años y con sólo un disco de estudio conquistó los charts en casi todo el mundo.
Luego de producir varios covers acústicos y subir sus videos a YouTube, la chica firmó su primer contrato musical con EP Entertainment & Def Jam Recordings, con los que editó su álbum debut.
Know-It-All, lanzado en 2015, se coló en el Top 10 del Billboard Hot 100 de Estados Unidos, mientras que su sencillo “Here” suma hasta la fecha 147 millones 790 mil 671 reproducciones en internet.
Por si fuera poco, apenas hace unos meses ganó un premio Grammy como Mejor Artista Nueva, lo que la convirtió en la primera artista canadiense en la historia en ganar en esta categoría.
Pero con todos esos logros, la joven mantiene firmes los pies sobre el piso.
“Nunca dejo que la fama se me suba a la cabeza, porque realmente no me siento cómoda con ella”.
Actualmente produce su segundo disco, The Pains of Growing, el cual espera lanzar a finales de este año y en el que imprimirá sus ideas feministas y de inclusión, inspiradas en varias musas legendarias.
“Mi mayor ídolo siempre ha sido Amy Winehouse, pero todo lo que tenga un toque soul, como Lauren Hill o hasta Pink, me encanta”, comparte en entrevista.
¿Cómo definirías estos últimos cinco años?
Definitivamente ha sido una gran transición. Mi vida era muy normal antes de que me conociera la gente y ahorita es todo menos normal. Creo que, especialmente cuando eres muy joven, un cambio radical suele ser más difícil, porque al mismo tiempo estás creciendo y lidiando con cosas personales.
“Puede resultar y sentirse muy extraño, pero tampoco puedo negar que es una bendición poder viajar por todo el mundo y hacer que otras personas conecten conmigo. Eso es un aspecto hermoso y divertido”.
¿Ya aprendiste a lidiar con la fama?
De hecho le tengo mucho miedo a la fama, pero creo que me resulta fácil no involucrarme en todo lo que eso conlleva. La verdad es que no disfruto la fama, lo que realmente disfruto es ser artista, que la gente escuche mi música, conocer a los fans y esas cosas enriquecedoras.
“Por ejemplo, no me gustan para nada las alfombras rojas, porque no sé posar bien para las fotos, se me hace muy incómodo. Ese tipo de cosas se me dificultan, más porque soy una persona muy tímida”.
¿Cómo manejas las críticas en las redes sociales?
Al inicio de mi carrera sí leía las críticas y los comentarios negativos, pero ya aprendí a dejar de hacerlo, pues no te deja nada bueno y puede ser dañino para tu espíritu.
¿Disfrutas que la gente te reconozca en la calle?
Es algo muy extraño para mí, porque aún no me acostumbro a que la gente sepa quién soy o lo que hago, pero cuando lo hacen se siente muy bonito. Afortunadamente, la mayoría de mis fans son muy educados y cariñosos, nunca me atacan o tratan de dañarme. Hablar con ellos es muy enriquecedor.
¿De dónde surge tu amor por la música?
De niña nunca fui buena en ninguna otra cosa, jamás fui una cerebrito en la escuela, era una estudiante y una persona promedio. En lo único que siempre sentí que era muy buena era haciendo música, y después entendí que era la mejor herramienta que tenía para expresarme con los demás.
“Dedicarme a esto siempre fue un proceso muy natural para mí, porque era mi sueño, mi meta, y luché para dedicarme a lo que quería. Ahora lo que más deseo es seguir nutriendo esa parte de mí”.
¿Sobre qué temas te gusta escribir?
Siempre he tratado de ser lo más honesta posible y mi música es prueba de ello, porque vuelco en mis canciones todo por lo que paso. El 90 por ciento de las veces reflejo mi visión de las cosas, de mis problemas y de la vida , y eso, hasta cierto punto, es muy liberador.
¿Crees que tu carrera está avanzando muy rápido?
Creo que sí va a pasos agigantados, pero trato de mantenerla balanceada. Nunca he sido el tipo de artista que sueña con llenar estadios, tener fama masiva y que todo el mundo le rinda pleitesía. Trato de llevármela con calma; de otro modo me volvería loca por la rapidez en la que se maneja la industria.
“Afortunadamente, mi mamá me apoya mucho y siempre supo que yo me iba a dedicar a esto, por eso no se asusta. Es muy protectora conmigo, lo mismo que mi papá, y cuando me siento mal emocionalmente por toda la cuestión de la fama, tratan de apoyarme, se aseguran de que estoy saludable y están ahí para mí”.