León, Guanajuato.- El segundo día del Congreso Veterinario de León, en su edición 2022, fue de muchas buenas vibras con la presencia de La Maldita Vecindad, quien llevó a más de 6 mil personas por un viaje hacia el centro de su ser y llamó a quitarse las malas vibras.
Tras un homenaje a los veterinarios que ya no están con nosotros, llegó el momento de sacudir la polilla y bailar al ritmo de las canciones que hicieron época.
Es así que a las 10:15 de la noche, Rocko Pachucote, acompañado de su banda, apareció en el escenario de la sala C4 donde muchos armados con bebidas alcohólicas, antojitos y mucha buena vibra, se prepararon para el slam.
La primera fue “Solín”, que enseguida encendió el fuego entre los asistentes.

Más de dos años de estar separados. Que chido estar aquí con ustedes, hay que llenar nuestro sistema inmunológico de alegría, de emoción”, dijo Rocko.
La gente vestida con camisetas de la banda, y con algunos sombreros de pachuco, siguieron el ambiente de pachanga. Pasaron años de no escuchar “Bailando”, una de las rolas más emblemáticas de La Maldita.

¡Todo el mundo a gozar! La música es el espacio de encuentro, de la música de barrio, de la alegría”, expresó.
Fue el momento ideal para lanzar un pequeño ‘Simmi Pachucote’ que dibujó una sonrisa en los labios de Rocko.
Nunca había visto uno de esos muñequitos, y lo dejaremos aquí para la buena suerte”.
“Pata de perro”, “Lo pasado, pasado”, “Los Agachados”, fueron otro de los temas más cantados.

“Es el tiempo de abrir los ojos, el mensaje va para ustedes, que trabajan con animalitos. ¡Que se vaya la mala vibra! vamos a sacudirnos todo lo malo y que venga lo bueno”.
Después siguió “Rafael”, dedicada a la comunidad LGBT+, y que es una oda a los valientes que luchan por su identidad.
“Música guerrera”, “Un poco de sangre”, fue otra de las más bailadas por los veterinarios, que para ese tiempo, ya sudaban a chorros.
“Don palabras” y una de las más esperadas: “Kumbala”, fueron el sello de la noche.

“¡Muchas gracias León!”, se despidió la banda, haciendo una reverencia en el escenario.