León.- Entre aplausos, gritos, uno que otro chiflido por la espera y un Palenque prácticamente lleno, Alejandro Fernández se entregó a su público en la Feria de León la noche de este viernes, marcando su regreso a la ciudad.
‘El Potrillo’ apareció vistiendo un traje de charro en color negro cuando el reloj marcaba 24 minutos después de la media noche. La larga espera se olvidó cuando arrancó el show con un homenaje a su padre, don Vicente Fernández, con temas míticos como “No me sé rajar”, “Hermoso cariño” y “Estos celos”.
Le siguió “Estuve”, provocando que los asistentes corearan y se apropiaran del ambiente nostálgico desde los primeros minutos.
‘El Potrillo’ inaugura su agenda 2026 en el Palenque de León
No fue una velada cualquiera: se trató de un reencuentro esperado y de la primera de dos presentaciones consecutivas en el recinto. Una tradición que por más de una década ha acompañado a León y que, luego de su ausencia el año pasado, elevó la expectativa de sus fans desde horas antes del inicio del concierto.




De Celaya a León: La pasión de las fans
Christian Rodríguez fue una de las tantas seguidoras de Alejandro Fernández quien, entusiasmada por verlo luego de tres años, viajó desde Celaya.
A mí me gustan mucho las canciones de antes, como todas las que cantaba su papá, todas las rancheras. Es más me gustan todavía más esas que las románticas”, señaló.
A este esperado regreso se sumó el momento que atraviesa el intérprete, quien llegó a León con seis nominaciones al Premio Lo Nuestro. Una noche además especial, pues con este concierto inauguró su agenda de presentaciones del 2026.
Fue un detalle que no pasó desapercibido para el público, que respondió con entusiasmo desde el primer tema en una noche que se convirtió en un recorrido por sus grandes éxitos y los de su padre Vicente Fernández.
Entre el público no faltaron los mensajes dirigidos al consentido de la dinastía Fernández. Una de las peticiones especiales fue por la celebración de cinco décadas: “Hoy cumplo 50, cántame Las mañanitas”, se leía en el cartel.
Uno de los momentos emotivos de la noche fue cuando una jovencita ofreció un ramo de rosas rojas a Alejandro, quien se acercó a recibirlas sin dejar de cantar.
LCCR