León, Guanajuato.- Para Jesusa Ochoa, interpretar a Alix Bauer en la serie “Timbiriche” significó entrar en una especie de máquina del tiempo.
La actriz, hija de Jesús Ochoa, se enfrentó al reto de reconstruir a una de las integrantes de un grupo que marcó a varias generaciones de mexicanos y que ahora vuelve a la pantalla con una historia que apuesta tanto por la nostalgia como por la reflexión.
La serie llegará a ViX este 9 de octubre, después de un proceso de grabación que para Jesusa comenzó con un casting masivo y terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más importantes de su carrera.
Estoy muy emocionada de este proyecto. Creo que el poder contar estas historias de un grupo tan icónico en México es un privilegio enorme”, compartió en entrevista con AM.
Su llegada al proyecto ocurrió después de una invitación de Alberto Guerra, con quien había trabajado anteriormente y quien le habló de la producción antes de que realizara las distintas etapas del casting.
“Me dijo: ‘Yo quiero que estés, quiero que audiciones, ya les dije a los productores que te hagan casting’. A mí ya me había buscado la directora de casting porque ya habíamos trabajado juntas, entonces acepté hacer la primera etapa y ya de ahí fue callback tras callback hasta que llegó un callback final con otros actores que también se quedaron”, recordó.
Entrar en la piel de Alix
Aunque Jesusa creció escuchando las canciones de Timbiriche, reconoce que no había vivido de cerca la dimensión que tuvo el grupo durante los años en que estuvo activo. Para ella, la investigación fue fundamental para entender no solamente a Alix, sino las relaciones que existían entre los integrantes.
Es muy difícil crecer en México y no escuchar las canciones de Timbiriche. Yo crecí, las canté, las bailé, pero no conocía a fondo cómo fue en su momento y lo grande que fue mientras estaban juntos. A mí ya me tocaron solo los reencuentros”, explicó.
Para construir a Alix, la actriz recurrió a entrevistas, conciertos y testimonios de personas cercanas al grupo.
“Fue muy interesante ver entrevistas, platicar con gente que los conoce, ver los conciertos, entender cómo se llevaban entre ellos. Creo que algo muy importante de la esencia de la serie es la dinámica que había entre ellos, porque también es una esencia muy importante de la banda en general, la dinámica de familia que tienen”, señaló.
A partir de esa investigación, Jesusa buscó encontrar el equilibrio entre representar a la integrante de Timbiriche y aportar su propia interpretación.
Fue entender cómo hablaba, cómo se movía y, basándome en el guion, que también es un texto increíble, crear a mi Alix basándome en la real, pero también dándole un poquito de mi esencia como actriz”, dijo.
Una máquina del tiempo hasta los 80 y 90
El regreso a una época marcada por los colores, los peinados y la estética de los años 80 y 90 también implicó un cambio físico para la actriz.
“Fue la primera vez que me tocó que me cortaran el pelo y me lo pintaran. Fue un proceso muy interesante y personal de un cambio físico”, contó.
Uno de los detalles que más disfrutó fue precisamente la transformación de su imagen.
Me la vivía con un tubo en la cabeza y cuando le marcaba a mi mamá por FaceTime se moría de la risa y me decía: ‘Es que así lo vivíamos. Yo me acuerdo que así estaban todo el tiempo mis hermanas’. Le encantaba que yo trajera el tubo en la cabeza”, recordó entre risas.
Para Jesusa, esos elementos ayudaron a que el elenco pudiera entrar de lleno en una época que no necesariamente les tocó vivir de primera mano.
“Fue muy divertido entrar ahí un poquito a esa máquina del tiempo y poder vivir una época que al final de cuentas no nos tocó”, agregó.

El elenco se convirtió en una familia
Uno de los aspectos que más destaca de la experiencia es la relación que construyó con sus compañeros de reparto. La convivencia durante tres meses en otro país, explicó, ayudó a generar una cercanía que incluso se mantiene dos años después de haber terminado las grabaciones.
“El elenco me cambió la vida. Nos convertimos en una familia, lo cual también nos da mucho gusto porque se ve en escena. Como es algo tan importante de la esencia de Timbiriche, el poder que sí pareciéramos hermanos aunque nos acabábamos de conocer, la verdad fue algo muy bonito”, aseguró.
Jesusa encontró además en Anette una especie de hermana mayor durante el proceso.
“Con Anette me ayudó muchísimo. Fue una relación muy de hermana mayor, porque cosas que a mí me tocaron vivir con este personaje ella más o menos las vivió de una manera similar en otros proyectos. Entonces los consejos que me daba eran unos que te llegan al corazón”, contó.
La relación entre los actores trascendió la producción y continúa hasta ahora.
“Es una familia donde realmente todos nos seguimos viendo. Estamos organizando una fiesta solo para nosotros por el estreno. Así nos volvimos una familia realmente”, compartió.
Más allá de la nostalgia
Aunque el reencuentro con las canciones y la estética de Timbiriche será uno de los atractivos para el público, Jesusa considera que la serie también invita a mirar con otros ojos algunas situaciones que durante aquella época llegaron a normalizarse.
“Creo que lo principal y algo que va a tocar los corazones es justo la máquina del tiempo, la nostalgia, el poder ver un poquito otra vez cómo fue esa época”, explicó.
Pero la producción también aborda temas más complejos, entre ellos los comentarios sobre los cuerpos, las competencias y las relaciones de poder.
“También está el rollo de una reflexión: ver que justamente en esa época estaba normalizado y que sigue pasando y que no está bien. El poder tocar temas más delicados como hablar de cuerpos ajenos, crear competencias innecesarias, temas de abuso de poder, son temas que llegamos a tocar”, señaló.
Por ello, espera que la serie pueda provocar algo más que el recuerdo de las canciones.
Creo que sí es una serie que te lleva mucho a reflexionar”, afirmó.
El reto de contar una historia que ya pertenece a México
Para Jesusa, una de las mayores responsabilidades fue entender el peso cultural que representa Timbiriche y evitar quedarse corta ante una historia que forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
“Como actriz y empezando en realidad sí fue muy fuerte saber que era un proyecto importante y que estábamos contando historias que significaron mucho para la cultura mexicana”, reconoció.
El reto, dijo, también fue confiar en su propio trabajo y no dejarse intimidar por la dimensión del proyecto.
“El poder no hacerme chiquita y dar mi 100% fue un reto que también me enseñó muchísimo. Me emociona y me enorgullece que ya salga y que puedan ver este trabajo que hicimos”, afirmó.
Un año de mucho trabajo
La llegada de la serie de “Timbiriche” se suma a un 2026 que Jesusa describe como un año de mucho movimiento profesional.
“Ha sido un año precioso, lleno de trabajo, lo cual siempre se agradece muchísimo. Empecé con teatro, ahorita estoy grabando novela y ya por fin estrenar este proyecto da mucho gusto”, comentó.
La espera fue larga para el elenco, pues la serie fue grabada hace aproximadamente dos años.
Estábamos con esta hormiguita todo el tiempo de cuándo va a salir y que ya por fin salga y podamos hablar y podamos contar estas historias sí emociona. Creo que es la mejor manera de empezar el final del año”, finalizó.
LCCR