México.- En una jugada publicitaria tan inesperada como efectiva, una famosa marca de embutidos logró asestar un verdadero “fatality” a los anuncios convencionales. La estrategia unió a dos figuras icónicas de mundos completamente distintos: la legendaria vedette mexicana Lyn May, y Chun-Li, el emblemático personaje del videojuego Street Fighter. El resultado de este choque cultural fue el nacimiento de ‘Chun-Lyn May’, una parodia que se ha vuelto viral en redes sociales.
El comercial transforma a la bailarina y actriz de 73 años en una singular versión del personaje de peleas. Apuestan por un lenguaje que mezcla nostalgia, humor directo y una fuerte conexión con la cultura popular mexicana.
El fenómeno de ‘Chun-Lyn May’: Nostalgia y cultura pop en la publicidad
La clave del impacto mediático reside no sólo en el juego de palabras del nombre, sino en la acertada elección de su protagonista. La imagen y trayectoria de Lyn May en el cine de rumberas y el espectáculo en México aportan un tono desenfadado que eleva el tono cómico del spot.

De las ‘maquinitas’ a la pantalla: El impacto en la comunidad gamer
El anuncio conecta de forma directa con la generación que creció jugando a ‘las maquinitas’ durante los años 90.
Gente que pasó horas dominando los combos de Street Fighter seguramente reconocieron de inmediato los trajes, la ambientación y los icónicos movimientos de la peleadora, famosa por su fuerza y sus patadas ráfaga.
Al reinterpretar estos códigos visuales dentro del contexto de la televisión y el internet mexicano, la marca apela a la memoria emotiva de los consumidores mientras genera conversación entre nuevas audiencias.

La parodia demuestra cómo las marcas están recurriendo a figuras del entretenimiento tradicional para construir mensajes irreverentes en plataformas digitales. La participación de Lyn May, dispuesta a reírse de sí misma y encarnar a un personaje icónico de los videojuegos, refuerza la autenticidad del anuncio.
LCCR