León, Guanajuato.- Cinco décadas de música, canciones que se niegan a envejecer y un público que conoce cada verso fueron los ingredientes de una noche especial con Jeanette, quien se presentó por primera vez en León y convirtió el Teatro Manuel Doblado en una máquina del tiempo con su gira del 50 aniversario.
Cerca de mil personas llenaron el recinto, desde las localidades VIP hasta el balcón, mientras que en Preferente únicamente quedaron algunos espacios disponibles.
La convocatoria reunió a distintas generaciones: desde seguidores que llevaron sus discos de vinilo para recordar sus años de juventud, hasta jóvenes y hasta un bebé que también formó parte de la audiencia.

El ambiente tuvo su propio código de vestimenta. Algunos asistentes llegaron con lentejuelas, sacos brillantes y atuendos que parecían sacados de otra época, como si la ocasión ameritara desempolvar los mejores recuerdos para reencontrarse con la intérprete.
Cerca de las 9 de la noche, algunas personas, desesperadas comenzaron con las rechiflas, otros, con el zapateo para presionar al talento.
La velada comenzó con una introducción en video que dio paso a la cantante española y a los primeros acordes de “Por qué te vas”, uno de los temas más reconocidos de su trayectoria.
Después llegaron “El muchacho de los ojos tristes” y “Corazón de poeta”, canciones que encontraron respuesta inmediata entre los asistentes.

Una primera vez llena de emociones
Jeanette se mostró agradecida por el recibimiento y no ocultó su emoción al encontrarse por primera ocasión con el público leonés.
“Estoy muy contenta de estar aquí esta noche con todos ustedes. Es mi primera vez aquí en esta ciudad. Nunca había estado en León. He estado en muchas otras ciudades, pero es la primera vez aquí. Así que estoy muy contenta de que estéis aquí”, expresó.
La cantante también reconoció el entusiasmo de los mexicanos y aseguró que esa energía era justamente lo que esperaba compartir durante la noche.

“Veo que estáis muy animados. Tenéis sangre mexicana, muchas ganas de cantar, aplaudir y es lo que vamos a hacer esta noche”, comentó antes de invitar a todos a disfrutar de la música.
El recorrido musical continuó con “Cállate niña”, “No sé tú”, en un pequeño homenaje a Armando Manzanero.
“No digas nada”, “Toda la noche oliendo a ti” y “Cuando estoy con él”, esta última acompañada por Julián, su guitarrista, con quien protagonizó uno de los momentos más espontáneos de la velada.

La complicidad entre ambos quedó de manifiesto cuando Jeanette sorprendió al músico con un efusivo beso, provocando sonrisas y reacciones entre los asistentes.

“¡Otro!, ¡Otro! ¡Otro!”, le pidió su público.

Juan Bau, un invitado de lujo
Uno de los momentos especiales llegó cuando Jeanette anunció a un invitado muy querido por ella: el cantante español Juan Bau, a quien presentó como un artista extraordinario, originario de Valencia.
“Esta noche he traído como artista invitado a ese maravilloso artista que es Juan Bau”, anunció ante los aplausos del público.

El intérprete se sumó al espectáculo con “Estrella de David”, “Te quiero cada día más” y “Dama del amanecer”.
“No os escucho hasta acá, pero les agradezco por estar aquí”.
Posteriormente, ambos compartieron el escenario para interpretar “Acaríciame”, en un encuentro que reunió dos voces ligadas a la música romántica en español.
La presencia de Juan Bau aportó otro ingrediente de nostalgia a una noche que celebró no solamente la trayectoria de Jeanette, sino también la conexión musical que ha construido con otros intérpretes a lo largo de los años.

Cinco décadas que siguen vivas
Entre canciones, Jeanette también compartió algunas anécdotas de sus comienzos. Recordó que desde muy joven tuvo interés por la música y que su madre le compró una guitarra cuando tenía alrededor de 15 años, después de que una amiga despertara en ella las ganas de aprender a tocar.
Sin maestro y por su cuenta, consiguió aprender tres acordes. Aquello fue suficiente para animarse a componer sus primeras canciones.
También dedicó, por segunda ocasión, un momento a recordar a Armando Manzanero, a quien reconoció como uno de los grandes compositores mexicanos, y compartió con los asistentes su admiración por su obra. Asimismo, destacó el trabajo de Manuel Alejandro, compositor fundamental en su repertorio.

El concierto avanzó con “Con qué derecho”, “Frente a frente”, “Amiga mía”, “These Boots Are Made for Walkin’”, “Ojos en el sol” y “Soy rebelde”.
La despedida llegó con un último regalo: “Por qué te vas”, tema que volvió a sonar para cerrar una velada en la que el público cantó, aplaudió y acompañó a Jeanette en cada recuerdo.
En su primera visita a León, la intérprete encontró un teatro lleno de seguidores que no necesitaban presentación para reconocer sus canciones. A 50 años de carrera, Jeanette demostró que hay melodías que no conocen de generaciones y que, cuando comienzan a sonar, siguen teniendo el mismo poder de reunir a todos.