Washington.- Con operativos contra el narco en otros países de América Latina, la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca presionar a México para que acepte operaciones antidrogas conjuntas, dijeron personas con conocimientos de los planes a The New York Times.
A inicios de marzo, Ecuador se convirtió en el primer país en aceptar la colaboración con Estados Unidos.
Ayer, el periódico estadounidense, citando a personas con conocimiento del tema, informó que, al igual que Ecuador, Guatemala había acordado realizar ataques conjuntos contra grupos de narcotraficantes en su territorio, en colaboración con el ejército de ese país. Sin embargo, más tarde el gobierno guatemalteco emitió un comunicado rechazando que haya autorizado la presencia de tropas de ese país.
El presidente Bernardo Arévalo reconoció que solicitó la cooperación de Washington, pero precisó que esto no incluye presencia militar estadounidense, pues de ser así requeriría autorización del Congreso.
“Va a implicar tener acceso a equipo, capacitación, expertos para (apoyar) la planificación de operaciones a nivel estratégico o a nivel táctico”, detalló el mandatario de Guatemala, Bernardo Arévalo.
Según las fuentes consultadas por The New York Times, Honduras —cuyo presidente Nasry Asfura recibió el respaldo público de Donald Trump durante los comicios en ese país— es uno de los próximos países a los que el Departamento de Defensa pretende presionar para que acepte una acción militar conjunta.
Pero el objetivo final, añadieron, es México. Donald Trump ha dicho en varias ocasiones ante los medios que ha ofrecido ayuda militar a la presidenta Claudia Sheinbaum para combatir al narco que, según él, gobierna el país, propuesta que la mandataria ha rechazado.
De acuerdo con las fuentes del NYT, la estrategia general de la Casa Blanca —de la que Stephen Miller es uno de los artífices— consiste en normalizar la presencia militar estadounidense en América Latina para obtener ventaja sobre México.
Casa Blanca endurece su discurso: Tilda de “aliens” a los migrantes
El gobierno de los Estados Unidos radicalizó su postura oficial en materia migratoria al utilizar términos restrictivos para referirse a la comunidad indocumentada.
Voceros de la Casa Blanca emplearon el calificativo de “aliens” durante una conferencia de prensa, argumentando que dichas personas carecen de derechos de permanencia legal.
La administración estadounidense enfatizó la urgencia de implementar expulsiones masivas bajo la premisa de que los infractores de la ley deben ser devueltos.
El endurecimiento del discurso institucional generó una ola inmediata de indignación y rechazo por parte de organizaciones defensoras de los derechos humanos.
Activistas civiles denunciaron que este tipo de declaraciones deshumanizan a las familias trabajadoras y fomentan climas de odio xenófobo en la sociedad.
Diversos congresistas de la oposición calificaron el pronunciamiento oficial como un retroceso diplomático severo que fractura los acuerdos de colaboración vigentes con Latinoamérica.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México anunció que reforzará la asistencia jurídica y protección consular en toda la red de oficinas de la Unión Americana.
El gobierno mexicano hizo un llamado al respeto a la dignidad y las garantías individuales de los connacionales que residen fuera del territorio nacional. Los mercados financieros reaccionaron con cautela ante la posibilidad de que estas medidas restrinjan los flujos de remesas.
AAK