Celaya.- En el puesto de comida “Sopes Doña Lupe”, un negocio con aproximadamente 48 años de historia en el Mercado Hidalgo, la llegada de la Cuaresma ha transformado el menú, trayendo consigo la tradicional capirotada.
Carmelita Rivera y su madre, Guadalupe Rivera, quienes han trabajado gran parte de su vida en este emblemático lugar, aseguraron que, aunque la modernidad presiona, las tradiciones de vigilia siguen siendo el alma de su cocina.
Durante estos días de reflexión y abstinencia de carne roja, la capirotada se ha coronado como el postre estrella de la cocina tradicional.
Carmelita compartió que la preparación es un ritual que comienza desde muy temprano.

La miel se hierve en una olla grande con piloncillo, canela y naranja para después colocar el pan, manteniendo siempre reservas para seguir preparando conforme se agota la demanda.
Carmelita explicó que el secreto es una miel de piloncillo que no sea demasiado espesa para poder bañar el pan adecuadamente.
Un legado familiar y generacional
Este oficio no es solo un negocio: es una herencia. Los hijos de doña Lupe han seguido los pasos de su madre, estableciendo sus propios negocios de comida, gorditas y enchiladas en los alrededores.
“Son tradiciones que tenemos desde que nuestros padres nos trajeron chicos; ellos lo hacían también antes”, comentó Carmelita Rivera, subrayando que las recetas han pasado por más de tres generaciones de trabajadoras, nueras y familiares.

El reto de las nuevas generaciones
A pesar del fervor tradicional, Carmelita y Guadalupe han notado un cambio en el consumo.
“Hay muchas personas que ya no respetan (la vigilia)”, admitió.
Debido a esto, el puesto ha tenido que adecuarse a las nuevas generaciones, ofreciendo platillos con carne (como bistec o chicharrón) incluso en días de vigilia, ya que muchos clientes jóvenes ya no buscan los platillos de Cuaresma.
Precios y horarios
Para quienes busquen mantener la tradición, los precios en “Sopes Doña Lupe” son accesibles y variados:
• Platillo de tortas de camarón: 90 pesos.
• Habas o lentejas: 40 pesos.
• Arroz con leche: desde 25 pesos el vaso chico hasta 60 pesos el litro.
• Comida corrida: 30 pesos.
• Capirotada: 30 pesos.
El puesto abre sus puertas diariamente desde las 9:00 de la mañana, operando toda la semana y cerrando únicamente el Viernes Santo.
AV/SS