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Guanajuato capital.- El estudiante Armando Herrera denunció un presunto intento de censura e irregularidades en la última sesión ordinaria del Consejo General de la Universidad de Guanajuato (UG) el lunes pasado. Aunque la Universidad rechazó el miércoles las acusaciones del alumno.

El lunes, Herrera, quien forma parte del máximo órgano de gobierno de la institución, aseguró que durante su participación en asuntos generales fue interrumpido en repetidas ocasiones por la presidencia del Consejo.

“Aunque no les parezca, lo voy a decir”, expresó al relatar el momento en que, tras señalar la falta de prácticas democráticas, comenzaron las interrupciones.

El estudiante explicó que su intervención abordaba la reciente designación de integrantes de la Junta Directiva, órgano conformado por 11 personas y facultado para nombrar a la persona titular de la Rectoría General, así como a rectores de campus y directores.

“Es legal, pero no es democrático. ¿Por qué solamente 11 personas tienen el derecho de decidir quién va a dirigir una institución pública?”, cuestionó.

De acuerdo con su testimonio, la sesión fue convocada con poco tiempo de anticipación y acompañada de un dictamen que sugería directamente por quién votar.

“Se nos entregó una lista prácticamente para decidir en automático. Yo me pregunto: ¿eso no es un acordeón?”, señaló.

Herrera también denunció que su participación no quedó registrada en la transmisión oficial.

“Fue la única intervención que no se grabó por el aparato institucional”, afirmó, detallando que las cámaras fueron retiradas tras declararse un punto en reserva y no regresaron cuando inició asuntos generales. Ante ello, un compañero grabó su intervención con un teléfono celular.

El consejero recordó que desde hace dos años ha impulsado que las sesiones se transmitan en vivo, como lo establece la normativa universitaria. “Si no se respeta nuestra propia norma, acudiré a un tribunal federal para promover un amparo”, advirtió.

Consideró que se vulnera el derecho a la información y la libertad de expresión dentro de la universidad.

Además, vinculó estos hechos con un contexto más amplio de tensiones internas desde el movimiento estudiantil de 2023.

“No estamos jugando. Estoy luchando por algo que está dentro de nuestra norma y que debe obedecer a la transparencia de una institución pública”, sostuvo.

Para Herrera, lo ocurrido trasciende a su persona. “Si esto me pasa a mí, que soy un representante electo, ¿qué puede pasar en un aula o en una oficina con alguien que no tiene visibilidad?”, planteó, al tiempo que hizo un llamado a la comunidad universitaria a no normalizar este tipo de conductas.

“No me dejen solo. La universidad pública es la mayor conquista social que tenemos y merece prácticas democráticas”, concluyó.

Responde UG a denuncia de estudiante

Ante estos señalamientos, la Dirección de Comunicación y Enlace de la UG difundió un comunicado en el que presentó varias precisiones sobre lo ocurrido.

En el documento se afirma que “se garantiza en todo momento el derecho al uso de la voz de todas y todos los integrantes del Consejo”, por lo que, según la institución, “es falsa cualquier afirmación en el sentido de que existió censura”.

Asimismo, se indicó que la sesión sí fue transmitida en vivo conforme al artículo 23 del Estatuto Orgánico. La institución señaló que la grabación puede consultarse públicamente en el canal institucional de YouTube.

La universidad también explicó que los integrantes del Consejo fueron notificados con una semana de anticipación de que algunos puntos del orden del día tendrían carácter de reserva, debido a la necesidad de proteger datos personales relacionados con ciertos asuntos, entre ellos temas vinculados con la Comisión de Honor y Justicia.

En el mismo comunicado se precisó que la sesión no contemplaba asuntos generales en el orden del día, aunque se aseguró que, aun así, se permitió la intervención de quienes solicitaron el uso de la palabra y que dichas participaciones quedarán asentadas en el acta oficial.

Paralelamente, un integrante del Consejo General Universitario, quien pidió mantener el anonimato, señaló que la participación del consejero estudiantil sí fue escuchada por los asistentes y que se le concedió el uso de la voz aunque su intervención no estaba prevista.

“Se le dio la oportunidad de hablar para garantizar su derecho de expresarse en el máximo órgano de gobierno de la universidad”, comentó. De acuerdo con su versión, desde el inicio se le solicitó que fuera breve, ya que su intervención correspondía a una participación no contemplada en el orden del día y el resto de los consejeros mantenían una agenda establecida.

El mismo consejero explicó que la transmisión pública ya se había suspendido debido a que la sesión entraría en el tratamiento de asuntos reservados relacionados con delicados de la comisión de honor y justicia.

En ese contexto, señaló, ocurrió la intervención del representante estudiantil. Asimismo, indicó que no es posible asegurar que durante la sesión se le hicieran gestos o “malas caras” al consejero, como se ha sugerido en algunos señalamientos posteriores, ya que ese tipo de interpretaciones corresponden a apreciaciones personales y no a hechos verificables dentro del desarrollo formal de la sesión.

Finalmente, la universidad reiteró en su posicionamiento “el compromiso institucional con la legalidad, la transparencia y el respeto pleno a los derechos de las y los integrantes del Consejo General Universitario”.

HLL

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