Guanajuato capital.- Pescadores de la Presa de la Purísima y Molineros informaron que la muerte de peces registrada en la zona es un proceso natural que ocurre cada año por el ciclo de vida de los animales y el aumento de la temperatura. La Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA) informó que ya inició las investigaciones correspondientes.
Hace unos días, en redes sociales y algunos medios de comunicación, se difundió que cientos de ejemplares muertos aparecieron en las orillas del vaso captor, lo que causó alarma entre ambientalistas y la población.
Sin embargo, Pedro Luis García, líder de los pescadores de la Presa de la Purísima y Molineros, informó que los especímenes que se conocen como champorra o pez gordo se consideran una plaga, debido a que se comen a las mojarras o tilapias.
Explicó que cada año estos seres nadan río arriba por los afluentes que desembocan en la presa para aparearse y, después, con las crecidas de las corrientes, llegan al cuerpo de agua los ejemplares que murieron de manera natural.
Ese pez es para nosotros una especie de plaga porque se come las otras especies. Siempre en los meses de mayo, junio y julio puede ocurrir por el calentamiento del agua afecta mucho, pero en realidad el pez sube hasta arriba a aparearse, y una vez apareándose, el pez se muere… viven en los ríos, pero con las crecidas terminan en la presa”, comentó.
García señaló que muchos ejemplares también mueren por el aumento en la temperatura del agua. Aunque reconoció que las imágenes son escandalosas, consideró que no hay motivo de alarma.
“Sí se ven escandalosas las imágenes, pero esto es cada año. Hay veces que se muere el pez y tiende a inflarse; ha habido temporadas que el agua está muy tranquila y el pez truena y él solito se baja hasta abajo de la presa, pues se hunde. Pero cuando hay temporadas de aire, últimamente ha habido mucho aire, pues fue la desfortuna que nos tocó, era de que se lo trajo toda la orilla y pues se ve demasiado aparatoso”, dijo.
Toma SAMA muestras de agua
A través de Comunicación Social, SAMA informó que personal de la Dirección General de Recursos Naturales y Biodiversidad realizó una visita al sitio, hizo un recorrido y detectó una franja de afectación de cerca de 20 metros de longitud, con ejemplares sin vida de al menos dos especies de fauna fluvial.
Durante el recorrido no se observaron restos de aves, reptiles, anfibios u otras especies afectadas; esta selectividad biológica robustece la hipótesis de que el incidente deriva de condiciones climáticas adversas, como variaciones de temperatura o disminución de oxígeno”.
La dependencia también tomó muestras para verificar la calidad del recurso hídrico y dio vista a la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), para que verifique si existe alguna acción legal por un posible acto ilícito en la zona.
“Si bien es necesario esperar el resultado de la evaluación de calidad del agua, la principal hipótesis es que el suceso se atribuye a las severas condiciones climáticas de las últimas semanas.
“Las altas temperaturas ambientales provocan que el agua se caliente de forma acelerada, reduciendo drásticamente los niveles de oxígeno disuelto; asimismo, al registrarse una baja profundidad en las orillas, el sedimento recibe un impacto térmico directo, lo cual propicia que tanto el sedimento como el agua eleven considerablemente su temperatura”, se lee en la ficha proporcionada por SAMA.
AVG