Guanajuato.- El Consejo Ecologista Guanajuatense, A.C. alertó del deterioro del patrimonio natural y cultural de la ciudad de Guanajuato y expresó preocupación ante el retiro de garambullos en los cerros aledaños a la mina La Garrapata y la habilitación de una escalera en La Bufa, que pone en riesgo el proceso de declaratoria de Área Natural Protegida (ANP).
Además, por la presencia de vehículos motorizados todo terreno en zonas de la Sierra de Santa Rosa, Calderones, La Bufa, Hormiguero, Picachos, El Cubo, Yerbabuena y Carbonera, dañando parte de la flora localizada en esas zonas.
“Resulta especialmente preocupante que, mientras continúa desarrollándose el Estudio Técnico Justificativo para la declaratoria del Área Natural Protegida Bufa, Hormiguero y Picachos, se sigan autorizando o ejecutando obras que pueden comprometer la viabilidad del proceso antes de que éste concluya”, señalaron.
También hicieron un llamado para que el Programa Estatal sea congruente con el proceso de conservación, eliminando aquellos criterios que favorezcan nueva infraestructura lineal dentro de zonas cuya preservación constituye un requisito para la futura declaratoria del ANP.
Por ello, exigen a la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez una explicación pública, transparentar el procedimiento que siguieron y asumir la responsabilidad correspondiente a su gobierno.
“Lo que hoy observamos no son hechos aislados, sino el resultado de decisiones que privilegian la infraestructura y un modelo de turismo cada vez más intensivo, sin considerar adecuadamente la conservación de los ecosistemas, los paisajes y las tradiciones que dan identidad a nuestra ciudad”, señalaron los ambientalistas mediante un comunicado.
Mencionaron que lo más alarmante es la construcción de unas escaleras en la subida al cerro de La Bufa, una intervención impulsada por la administración municipal de Guanajuato capital, encabezada por Samantha Smith, que modifica un camino rústico utilizado desde hace generaciones por los habitantes de Guanajuato para celebrar la festividad de San Ignacio de Loyola, tradición de más de 400 años de historia, declarada Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Guanajuato.
“La obra impacta la flora, la fauna y el paisaje, y además pone en riesgo más de dieciséis años de trabajo ciudadano encaminado a lograr la declaratoria del Área Natural Protegida Bufa, Hormiguero y Picachos”.
Apuntaron que los espacios naturales pueden y deben ser disfrutados por la población, pero ello no justifica obras que alteren su esencia ni que comprometan sus valores ecológicos, paisajísticos y culturales.
“Por ello, exigimos a la presidenta municipal (Samantha Smith Gutiérrez) explicar públicamente las razones que motivaron esta intervención, transparentar el procedimiento mediante el cual fue autorizada y asumir la responsabilidad que corresponde a su administración por los daños ocasionados al patrimonio natural y cultural de Guanajuato”, indicaron.
Más agravios ambientales
Los ambientalistas también hicieron referencia al retiro de garambullos centenarios registrada durante la realización del Ultra Trail México Series, organizado por Ochoa Sports con el patrocinio de The North Face, caso por el cual dijeron unirse a la exigencia ciudadana y la denuncia ante Profepa para que los daños ambientales sean investigados y sancionados conforme a la ley.
También se pronunciaron en contra del incremento del tránsito de vehículos motorizados todo terreno en la Sierra de Santa Rosa, los cerros de La Bufa, el Hormiguero y los Picachos, así como en Calderones, Yerbabuena y Carbonera. “La evidencia demuestra que estas actividades provocan desprendimiento de la cobertura vegetal, aceleran la erosión del suelo y afectan ecosistemas particularmente frágiles, además de realizarse, en numerosos casos, sin autorización de las comunidades locales”.
“Esta problemática ya había sido advertida por nuestro Consejo durante el proceso de consulta pública del Programa Estatal de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Ecológico y Territorial del Estado de Guanajuato. En ese momento solicitamos que, para la Unidad de Gestión Ambiental y Territorial (UGAT) 184, las estrategias de turismo alternativo privilegedaran el senderismo y las actividades recreativas de bajo impacto, prohibiendo expresamente el uso de vehículos motorizados en áreas naturales sensibles, debido a la degradación del suelo y la pérdida de vegetación que ocasionan”, señalaron.
Detallaron que en ese momento también expresaron preocupación porque las políticas ambientales previstas para la UGAT 184 no incorporan acciones encaminadas al reconocimiento, gestión y consolidación de un ANP en un territorio estratégico por sus características ambientales, paisajísticas e hidrológicas.
“La protección del patrimonio natural y cultural constituye una responsabilidad compartida entre autoridades y ciudadanía; sin embargo, corresponde a los gobiernos, por mandato legal, garantizar que las decisiones públicas se apeguen a criterios ambientales, técnicos y patrimoniales. Cuando las propias instituciones promueven, autorizan o toleran intervenciones que deterioran estos bienes, incumplen la obligación que la sociedad les ha conferido”, indicaron.
Asimismo, hicieron un llamado a las empresas, organizadores de eventos deportivos, visitantes y habitantes de Guanajuato para actuar con respeto hacia los cerros y ecosistemas, pues indicaron que ningún proyecto turístico, recreativo o deportivo puede justificarse si implica la pérdida irreversible de elementos naturales que pertenecen al patrimonio común de la población guanajuatense.
Por lo anterior, precisaron que la exigencia es:
- A la presidenta municipal, Samantha Smith Gutiérrez, informar públicamente bajo qué criterios se autorizó la construcción de las escaleras en el cerro de La Bufa, transparentar el procedimiento seguido y asumir la responsabilidad correspondiente a su gobierno.
- Que las autoridades competentes investiguen y sancionen los daños ocasionados a la vegetación durante el Ultra Trail México Series.
- Que cese la autorización y promoción de recorridos con vehículos motorizados en zonas de alto valor ambiental.
- Que el Gobierno del Estado fortalezca las acciones encaminadas a la consolidación del Área Natural Protegida Bufa, Hormiguero y Picachos, armonizando los instrumentos de ordenamiento territorial con este objetivo y evitando nuevas obras que comprometan su viabilidad.
- Que autoridades, organizaciones, empresas y ciudadanía asumamos el compromiso de proteger el patrimonio natural y cultural de Guanajuato, entendiendo que su conservación constituye una responsabilidad colectiva, pero que la conducción de la política pública corresponde, en primer término, a las instituciones del Estado.
“La defensa del patrimonio natural y cultural no admite más demoras. Los cerros, los caminos tradicionales, la biodiversidad y los paisajes que distinguen a Guanajuato forman parte de la memoria, la identidad y el futuro de nuestra ciudad. Protegerlos no es una opción: es una obligación ética, jurídica y social” concluyeron.
PAOT interviene y municipio ‘desconoce’ permisos
La Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) informó que, luego de recibir una denuncia ciudadana y de hacer un recorrido de campo en La Bufa, inició una investigación por el caso de las escaleras construidas en esa zona.
“Se atendió una denuncia por la construcción de escaleras en la zona del Cerro de La Bufa en Guanajuato capital, actualmente se encuentra en etapa de análisis de los hallazgos detectados durante la inspección para continuar con el proceso jurídico-administrativo”.
La PAOT indicó no poder compartir el número de expediente para no entorpecer el proceso.
Indicaron que también abrieron un expediente de investigación por el retiro de tres garambullos y está en proceso uno más por la presencia de los vehículos motorizados en diferentes áreas naturales. De esta última, precisaron que “se abrirá un expediente para turnarlo al municipio de Guanajuato ya que el tema es de su competencia”.
“En atención a una denuncia ciudadana sobre posibles afectaciones a ejemplares de garambullo en una zona del municipio de Guanajuato, la PAOT inició el procedimiento correspondiente y realizó una inspección en el sitio”, señalarón.
Explicaron que, como resultado del recorrido en la zona donde fueron retirados los garambullos, personal de la Procuraduría identificó afectaciones en tres ejemplares, daño consistente en el desprendimiento de una rama en cada uno de ellos. Situación que fue notificada a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
“Derivado de los hechos observados y en estricto cumplimiento del marco legal vigente, la PAOT notified formalmente a la Profepa, autoridad competente en la materia, para que determine e implemente las acciones que conforme a sus atribuciones correspondan”, precisaron y agregaron que la Procuraduría continuará con el procedimiento administrativo de su competencia para el debido seguimiento de los hechos y, en su caso, deslindar responsabilidades.
La directora de Medio Ambiente del municipio de Guanajuato, Itzel Dayana Ibarra Vázquez, no supo decir si existe o no impacto ambiental, así como permiso emitido por la autoridad municipal para realizar las escaleras.
Se limitó a decir que la PAOT ya realizó una visita de inspección y que será esta instancia la que se encargue de hacer la investigación y determinar lo conducente. Dijo que a nivel municipal están a la espera de que se determine si habrá algún procedimiento, pues reiteró que la construcción de las escaleras fue por un tema de seguridad.
“Reiteramos, anteponemos siempre el tema de seguridad, entonces pues estaríamos más bien a espera de que la PAOT nos determine cuál sería el procedimiento. Entiendo que esta visita es a razón de una investigación que apertura la PAOT”.