Moroleón, Gto.- Mario Alberto López Ariza es abogado de profesión, pero paramédico de Cruz Roja de vocación, labor voluntaria que ha desempeñado desde hace 12 años entre dificultades, molestias de su familia, carencias en la corporación, pero sobre todo satisfacciones de ayudar al prójimo.

El joven moroleonés sufrió un accidente en 2013 que lo inspiró a acudir a Cruz Roja en forma de agradecimiento por apoyarlo en su momento, pues relata que esto fue la inspiración que lo llevó a convertirse en paramédico.

Luego luego me recibieron, me dijeron: Ah, pues hay un curso de paramédicos, ofrecemos varios cursos y que me meten ahí. Y fue como entré yo”, relata Mario.

Menciona que sus primeros años como voluntario asistía tres días seguidos sin casi acudir a casa, lo cual provocó la molestia de su familia, quien destaca actualmente lo apoya, pues solo hace guardia los domingos, días que tiene de descanso en su actividad como abogado.

No hay persona que vaya a una corporación de estas y no le digan: ya te llevo la cama para allá si quieres, ya si quieres vive ahí o cosas así.  Pero pues llega el punto en el que te absorbe más tu vida cotidiana el trabajo, la educación, la familia. Ya después me dijeron que me fuera, que de todas maneras estaba haciendo algo por la sociedad”, agregó.

Para Mario de 33 años de edad, el desgaste físico de acudir a las guardias de Cruz Roja y atender principalmente accidentes de moto, que son en promedio cuatro al día, se compensa con la satisfacción personal de ayudar a los demás, de salvar una vida.

El hecho de que no sabes tú qué tan gratificante es que te digan: Gracias, por ti está vivo o tú hiciste todo lo que estaba en tus manos, lo que tú quieras. Es muy gratificante y la mente descansa. Aunque el cuerpo esté hecho mi3rd@”, aseguró el moroleonés.

Mario Alberto relató, entre pausas y con cierta nostalgia, el servicio que más lo ha marcado en su vida, atendiendo a un hombre que perdió la vida pese a los esfuerzos que realizó con su equipo, pero con la satisfacción de apoyar a una mujer embarazada a dar a luz, en tan solo unas cuantas horas de diferencia.

Pues en esa ambulancia donde ese hombre se murió a la media hora nació un bebé, ahí en la ambulancia. Entonces, yo considero que a mí ese servicio es el que más me ha marcado porque entiendes qué tan delgada es la línea de la vida, la vida tiene que seguir”, expresó el paramédico, un servicio que realizó a tan solo dos años de haber entrado al voluntariado.

Aunque su trayectoria de 12 años como voluntario en Cruz Roja ha sido de satisfacciones mayormente, Mario Alberto señala que tienen muchas carencias por la falta de apoyo gubernamental, pues manifiesta que no le dan la importancia necesaria a la institución, “se hace lo que se puede”.

Dicen: Pues yo no te ayudo porque tengo Protección Civil, pero nunca tienen ambulancia, nunca funcionan”, comenta Mario.

Mario Alberto López Ariza invita a los interesados a formar parte del voluntariado de alguna corporación de emergencias que consideren el tiempo y muchas veces dinero que deben invertir para formar parte de alguna institución, así como la limitación de algunas actividades en familia o amigos.

Considero que puedes ser un héroe desde cualquier parte o desde cualquier trinchera en la que te encuentres. El chiste está en decidirse a ayudar a las personas. En las corporaciones se salvan vidas, tienes que capacitarte y tienes que invertir tiempo y dinero. Hay cosas que tienes que pagar, tu equipo, tu uniforme, tienes que pagar de todo”, concluyó.

LF

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