Guanajuato.- La temporada de lluvias ha dejado en Moroleón, Uriangato y Yuriria más de mil reportes por fallas en el alumbrado público durante los últimos tres meses, además de daños en calles, drenajes y espacios públicos que obligarán a los municipios a destinar recursos imprevistos para su reparación.
Las direcciones de Servicios Públicos aseguran que las fallas en luminarias han rebasado su capacidad de reacción, debido a que no cuentan con el personal suficiente para resolver la totalidad de las quejas.
Además, desperfectos como lámparas fundidas, destellos y daños generales en el alumbrado han costado a los municipios más de 700 mil pesos, según respuestas proporcionadas a través de las Unidades de Acceso a la Información Pública.



En Moroleón se han recibido, desde mayo hasta la fecha, 557 reportes por fallas en las luminarias de la vía pública, mientras que en Yuriria se han reportado 62 focos del alumbrado sin funcionar.
Aunque en Uriangato no se revelaron datos sobre el total de reportes, la directora de Servicios Públicos, Jannet Sosa, indicó que durante la temporada de lluvias reciben un promedio de cuatro quejas diarias.
No nos damos abasto con tanto reporte porque no tenemos personal para atender todo en un solo día, por eso les pedimos paciencia”, señaló.
En lo que va del año, en Moroleón se han atendido 500 reportes y se reemplazaron las lámparas dañadas, mientras que en Yuriria se resolvieron 48 denuncias ciudadanas. En Uriangato, la dependencia tampoco ofreció una cifra exacta de las quejas atendidas.
Las direcciones de Servicios Públicos de Moroleón y Yuriria confirmaron que las fallas en el alumbrado público de la zona metropolitana y sus comunidades las han rebasado, pues no cuentan con el personal necesario para atender los reportes diarios durante esta temporada.
“En este año hemos destinado 365 mil pesos en reparaciones y atención a denuncias por fallas en lámparas. Contamos con el 100% de alumbrado LED en el municipio, pero no estamos exentos de las fallas por tormentas y lluvias”, comentó Manuel Zavala, titular de Servicios Públicos de Moroleón.
Habitantes de los municipios señalaron que algunas luminarias permanecen sin funcionar durante semanas o incluso meses, principalmente en calles alejadas o con problemas de inseguridad.
Hay lámparas que tienen más de dos meses fundidas, en calles solas, donde hay inseguridad, pero nomás no las arreglan. Yo sé que tienen mucho trabajo estos meses porque cuando llueve se funden muchas, pero de plano dejan muchas calles en el olvido, no son parejos”, manifestó María Elena Guerra, habitante de Uriangato.
“Se nota que no les dan mucha importancia a las lámparas porque en temporada de lluvias siempre es lo mismo: se funden y tardan muchísimo en arreglarlas. Pueden pasar hasta meses para que vengan a atender el reporte”, indicó Manuel Rodríguez, habitante de Yuriria.
Servicios Públicos de los tres municipios informaron que atienden alrededor de 20 o 30 reportes de fallas en el alumbrado público por semana, pero reconocieron que dan prioridad a determinadas zonas y no logran cubrir todas las quejas que se acumulan diariamente.
Dañan lluvias calles y espacios públicos

Además de las afectaciones en el alumbrado, la temporada de lluvias de este año ha dejado daños materiales como baches, desniveles y desprendimientos de concreto en las calles, así como desgaste en las estructuras de espacios públicos.
Autoridades de Moroleón, Uriangato y Yuriria ya trabajan en la evaluación y reparación de los daños, cuyo costo podría alcanzar varios millones de pesos en los municipios metropolitanos del sur del estado.
Las afectaciones más visibles se encuentran en las calles, donde los baches son el problema más común, aunque también se han registrado daños en los sistemas de drenaje, colectores pluviales, banquetas, parques y jardines.
Ya estamos desde hace más de un mes trabajando en el bacheo. Se atienden los reportes de fallas en las redes de drenaje con el Sistema de Agua Potable y estamos midiendo el daño estructural y el deterioro en los parques y jardines. Es un tema que se lleva muchos recursos inesperados”, comentó Raúl Martínez, titular de Obras Públicas de Moroleón.
Moroleón y Uriangato informaron que destinaron más de 100 mil pesos al programa de bacheo de este año. Aunque Yuriria no dio a conocer el monto invertido, sus autoridades señalaron que también trabajan en la reparación de las calles y espacios públicos.
“Pues echar chapopote solo a los hoyos no es la mejor idea porque en unos días se destapan los baches y se hacen más grandes. La verdad es que el gobierno queda a deber en eso porque hay calles que parece que les cayó una bomba. Deberían pensar ya en otra estrategia contra los baches”, mencionó Daniela Pérez, habitante de Uriangato.
Autoridades de los tres municipios informaron que también trabajarán en la reparación de los daños en espacios públicos, aunque todavía calculan las afectaciones, cuya atención podría requerir una inversión de varios millones de pesos.
“Aquí llueve cinco minutos y el agua tapa las banquetas. No hay drenaje que alcance a bajar tanta agua y lo peor es que las alcantarillas se tapan de basura. El agua se queda encharcada durante días y luego se hacen hoyos en las calles o se hunden. Para que el gobierno atienda esto pasa mucho tiempo, lamentablemente”, indicó Santiago Moreno, habitante de Yuriria.
En una gran cantidad de vialidades de estas localidades vecinas, las autoridades han detectado no solo baches, sino también desniveles y desprendimientos de banquetas, lo que incrementará el monto necesario para las reparaciones.





