Guanajuato.- Los cultivos de maíz y sorgo en el sur de Guanajuato corren peligro de perderse en cierto porcentaje debido a la repentina pausa de las lluvias en la región.
Esta situación ya comenzó a preocupar a los campesinos de Moroleón, Uriangato y Yuriria, quienes analizan implementar el uso de pipas de agua para regar sus parcelas y revertir el problema, pero afirman que esto representa mayores gastos de producción.
Empezó a llover muy bien este año, ni tan fuerte, ni tan poco, pero en las últimas semanas no cae nada de agua o solo lloviznas; esto no está ayudando para nada a que siga creciendo la cosecha, ya se nos anda secando lo sembrado y a ver si no llegan las plagas en estos días porque si no vamos a perder mucho”, expresó Miguel Díaz, campesino de Moroleón.
Otros jornaleros señalan que la poca lluvia que ha caído en las últimas dos semanas representa un revés a los planes que tenían de conseguir la totalidad de sus cosechas, por lo que esperan algún tipo de apoyo de los gobiernos municipales de estas ciudades vecinas.
Ante la situación, en Uriangato la Dirección de Desarrollo Rural informó que se han entregado apoyos de semilla de garbanzo, así como fertilizante con inversiones en conjunto con el Gobierno del Estado; recientemente se hizo la entrega de apoyos del programa Seguro Agropecuario.
Fueron 60 campesinos beneficiados en este programa con una inversión de la Secretaría del Campo de 400 mil 625 pesos.
Estábamos preocupados porque la temporada de lluvias ya se nos está pasando y me preguntaban que cuándo llegaba este apoyo del seguro, afortunadamente ya llegó. Es un seguro para este tipo de eventos de cambios meteorológicos y es un alivio para los productores”, comentó Valentín Vieyra, titular de Desarrollo Rural de Uriangato.
También en Moroleón, Desarrollo Rural comunicó que se entregan apoyos a campesinos y lo más importante es la entrega de fertilizantes en esta temporada, que beneficia a casi 300 campesinos este 2026.
“No nos han dicho nada del seguro que según nos va a dar el Estado, pero creo que sí se va a ocupar porque de la nada dejó de llover y solo nos han caído chispeadas que no ayudan mucho, si te fijas no ha salido la espiga del maíz y la caña se está secando, así no va a salir la mazorca”, indicó Joel Zavala, campesino de Moroleón.
Según datos proporcionados por Desarrollo Rural, en los dos municipios hay más de mil 200 unidades de producción agrícola, más de 500 en Moroleón y más de 700 en Uriangato con ganancias de hasta 85 millones de pesos, aunque este año podrían reportarse importantes pérdidas.
Estamos en un problema con las condiciones climáticas porque en Moroleón más del 95% de las cosechas son de temporal, dependen de las lluvias y no del riego, entonces vamos a tener que ver cómo apoyar a los campesinos para el riego de sus tierras”, comentó Rolando Martínez, titular de Desarrollo Rural de Moroleón.
Golpean granizadas a 20 mil hectáreas en Pénjamo
Los productores agrícolas de Pénjamo enfrentan severas pérdidas económicas debido a las constantes lluvias y granizadas registradas durante el año.
Las inclemencias meteorológicas afectaron miles de hectáreas de cultivos, poniendo en riesgo las inversiones realizadas por las familias campesinas para la preparación de tierras, fertilizantes y mantenimiento de las siembras.
Ante la devastación en los campos, agrupaciones agrícolas y líderes religiosos expresaron su preocupación por el impacto social de las contingencias climáticas.
Los afectados señalaron que las primeras revisiones oficiales resultaron incompletas, exigiendo inspecciones detalladas en las parcelas para determinar con precisión el porcentaje real de los daños sufridos.
Asimismo, los agricultores criticaron los montos ofrecidos por los programas estatales de aseguramiento y solicitaron esquemas de apoyo más efectivos.
Entre las propuestas presentadas a las autoridades destacan la entrega directa de semillas, la creación de fondos para créditos y la habilitación de centros de acopio para comercializar granos.
Por su parte, la Diócesis local respaldó las peticiones comunitarias e hizo un llamado urgente a las autoridades para cumplir los compromisos con el sector rural.
Los representantes religiosos enfatizaron la importancia estratégica del trabajo campesino para garantizar el abastecimiento de alimentos y el sostenimiento de la economía regional.
Finalmente, los afectados advierten que la falta de respuestas gubernamentales oportunas podría desencadenar una profunda crisis económica familiar.
Por ello, exigen evaluaciones transparentes y apoyos integrales tras confirmarse que las golpean granizadas a 20 mil hectáreas cultivadas en diversas comunidades del municipio.
AAK