Guanajuato.- Entre el 1 de enero y el 30 de abril de este año se cometieron 105 asesinatos a bordo de motocicletas en movimiento o los homicidas huyeron en motocicletas y 25 personas fueron heridas por motociclistas.
Estos crímenes ocurrieron en los municipios de León, Irapuato, Salamanca, Celaya, Purísima del Rincón, Guanajuato, Salvatierra, San Miguel de Allende, Acámbaro, Pénjamo, Pueblo Nuevo, Valle de Santiago, San Luis de la Paz y Salvatierra.
Lo anterior, de acuerdo con un recuento hecho por AM de los sucesos policiacos publicados en este periódico todos los días. Es común que lleguen no solo uno, sino dos motociclistas. Siempre, los responsables huyen a toda velocidad en la motocicleta, en la que también llegaron, sin que ninguna autoridad los detenga.
Entre los asesinatos destacan los de policías, que han sido tres y un herido.
Los casos contra policías
El 9 de enero, de varios impactos de bala asesinaron al comandante de la Policía municipal de Guanajuato capital, Raúl Israel Bonilla Partida, cuando se encontraba en su domicilio. La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que recuperó una motocicleta que los presuntos atacantes utilizaron para asesinarlo.
El 1 de febrero, Román Valentín Ramírez, policía municipal de Salamanca, fue asesinado a balazos afuera de su casa, cuando se disponía a reportarse en el C4 para cumplir con su turno. Los presuntos responsables fueron dos hombres, quienes a bordo de una motocicleta lo interceptaron.
El 13 de abril, un oficial de la Policía Vial de León resultó herido luego de ser atacado a balazos por la espalda, afuera de una farmacia, en la colonia Santo Domingo. El ataque ocurrió minutos después de las ocho de la mañana, en una farmacia ubicada en el bulevar Francisco Villa, esquina con la calle Vertiente del Río.
El oficial Ricardo Serrano, de aproximadamente 50 años, llegó en su unidad para una rutina de proximidad. Estaba afuera del establecimiento cuando dos hombres en una motocicleta se detuvieron. Uno de ellos sacó un arma de fuego y disparó en contra el policía. Luego ambos huyeron.
Ciudadanos comunes
Pero ellos no son los únicos que son blanco de la delincuencia, cualquier persona puede serlo. Lo más común es que gente que va caminando en la calle, comerciantes en puestos o en locales, transeúntes, jóvenes que conviven en la plaza pública, gente que está en su casa, son asesinados todos los días, a plena luz del día, en nuestro estado.
El 26 de abril, dos hombres fueron heridos a balazos por dos hombres que intentaron robarles dinero en una persecución, en la colonia Real de Jerez. Los asaltantes iban en motocicleta y persiguieron a los hombres que iban en un automóviles, lo que provocó que chocaran contra un poste.
Pero también lo es gente tan sencilla que no tiene ninguna cosa de valor como un pepenador, quien fue herido de gravedad el pasado 28 de abril, en León.
Asesinatos múltiples
Entre los asesinatos otros casos que han llamado la atención, por ser múltiples o en circunstancias especiales, fueron los siguientes:
El 7 de enero, tres comerciantes de fruta fueron asesinados a balazos en la Central de Abastos de Celaya, cuando comenzaban sus labores en el local de venta de sandías y papayas, a las 6:00 de la mañana, cuando llegaron dos hombres en una motocicleta. Uno de ellos se bajó, disparó y luego huyó en la misma moto.
El 26 de febrero, una pareja fue asesinada dentro de la plaza comercial Parque Celaya, en ese municipio, a las 7:15 de la noche, cuando había mucha gente, por parte de delincuentes que llegaron en una motocicleta y les dispararon más de 15 veces.
Congreso busca identificar a motociclistas
El 26 de junio, el Congreso local aprobó reformas a la Ley de Movilidad del Estado de Guanajuato y sus Municipios para establecer la obligación de los conductores y tripulantes de motocicletas de llevar en la parte posterior del casco protector, inscrito, con material reflejante, el número de placa.
El Servicio de Administración Tributaria del Estado de Guanajuato proporcionará a los propietarios o legítimos poseedores de motocicletas la calcomanía al momento del registro de la misma.
Cuando habló a favor de la reforma, el diputado Alejandro Arias Ávila, del PRI, habló de la importancia de establecer mecanismos que coadyuven a la seguridad, al señalar que en las últimas décadas se ha visto cómo los criminales utilizan los medios e instrumentos de uso habitual para cometer delitos.
Precisó que los cambios apuntan a tener un mayor control e identificación de ese tipo de automotores; y que, si bien algunas medidas pueden generar inquietud, es ahí donde deben ponderar que la utilización de ciertos instrumentos sencillos y prácticos pueden abonar mucho a la seguridad y al trabajo de las fuerzas de la ley.
La propuesta se encamina a facilitar esa tarea, para que, la criminalidad tenga menos escondites para eludir la justicia, y al mismo tiempo inhibir a través de mejores controles el uso de motocicletas para actos criminales y, en su caso, lograr una identificación eficaz y rápida de aquellos quienes atentan contra la ciudadanía”, enfatizó.
Arias Ávila resaltó que el colocar un engomado de identificación reflejante en los cascos de los usuarios y propietarios de motocicletas, permitirá: facilitar la persecución virtual, es decir por medios tecnológicos, de los criminales que huyan de la autoridad tras cometer un delito; y agilizar la identificación de los registros del usuario, propietario y del vehículo, en caso de acciones de control; entre otros aspectos.
Finalmente, comentó que con esa medida será más fácil identificar a los poseedores o propietarios, otorgar mayor certeza sobre la legalidad de las motocicletas.
Para saber
- Se trata de la iniciativa contra los “motorratones”, reforma que permitirá un mayor control administrativo para garantizar que todas las motocicletas cuenten con permisos y registros en regla, proporcionando certeza jurídica a los propietarios.
- Según la iniciativa, estas modificaciones se alinean con la estrategia de Coordinación Operativa de la Nueva Fuerza de Inteligencia Anticrimen (CONFÍA), que tiene como propósito combatir la violencia y restaurar la paz en el estado.
AAK