Guanajuato.- En 2023, el entonces gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo anunció la Estrategia de Atención Integral al Sector Ladrillero en Guanajuato. Sin embargo, este año el programa ni siquiera se incluyó en la cartera de proyectos de inversión, por lo que tampoco recibió un presupuesto específico.

En la entidad se contabilizan al menos 2 mil 265 hornos ladrilleros artesanales, distribuidos en 38 de los 46 municipios. De acuerdo con el último censo del estado, de 2024, el 99.9 % opera sin regulación ambiental.

Sobre la atención que ha recibido este sector, en el segundo informe de la gobernadora Libia García Muñoz Ledo apenas se le dedicó un párrafo, sin datos específicos sobre acciones.

“Se adquirieron equipos de energía que funcionan con el sol y ayudarán a operar hornos con menos emisiones contaminantes”. No obstante, el documento no precisa cuántos equipos se adquirieron o entregaron.

La Secretaría de Agua y Medio Ambiente de Guanajuato señaló en una ficha informativa que realiza monitoreos matutinos y vespertinos, así como revisiones a los materiales que se usan como combustible. También informó que este año se construirán 12 hornos tecnificados de bajas emisiones, en coordinación con la Secretaría de Economía del Estado.

Sin embargo, productores y habitantes de colonias cercanas a las ladrilleras en municipios como León, Irapuato, Guanajuato, Celaya y Yuriria denunciaron la falta de apoyo del Gobierno del Estado. Además, vecinos de esas zonas exigen atención a la contaminación que genera este sector. Tras años de promesas, piden a las autoridades intervenir para controlar la quema indiscriminada en estos hornos.

Vecinos de las colonias aledañas a las ladrilleras que hay en Guanajuato también exigen que se atienda la contaminación que este sector genera, tras años de promesas, piden que  las autoridades intervengan para controlar la quema indiscriminada en estos hornos que contaminan hasta el punto que a veces por el humo es imposible respirar. 

2,265 ladrilleros artesanales

En la entidad se contabilizan al menos 2,265 hornos ladrilleros artesanales, distribuidos en 38 de los 46 municipios, en donde destaca que el 99.9% opera sin regulación ambiental, de acuerdo con el último censo del estado de 2024. 

La estrategia que se diseñó en el sexenio pasado consistía en cinco líneas de acción:  elaboración de ladrillo sustentable, fabricación de block de cemento, cambio a otro negocio, capacitación y equipo para otro oficio y la oferta de trabajo en una empresa.

“Hace seis años, nos comprometimos a atender el problema de la contaminación que producen las ladrilleras y lo cumplimos, hoy Guanajuato es el único estado del país en implementar una estrategia de atención integral al sector ladrillero y cuidamos al medio ambiente” afirmó el ex gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo en un video publicado 15 de febrero de 2024 en YouTube. 

Ladrilleros difieren de resultados

Entrevistados por AM, productores y habitantes de colonias cercanas a estos centros de producción en municipios como León, Irapuato, Guanajuato, Celaya y Yuriria  difieren de los resultados de esta atención que presumió hace dos años el gobernador. 

En el primer informe de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo se informó como seguimiento a este programa, que se dio asesoría “de manera continua a las personas productoras de ladrillo en el inicio de operaciones de los primeros tres hornos tecnificados de bajas emisiones MK2 mejorados en la localidad de El Refugio en León”.

Y que se capacitaron a 79 productores de los municipios de Irapuato, León, Salamanca, San Felipe, San Miguel de Allende y Valle de Santiago.

Asignan recursos en 2025

En el presupuesto de egreso de 2025, como parte de los proyectos de inversión se incluyó el programa “G006.C04.QC1416 Ladrillera Ecológica”, aunque solo se le asignaron 1.5 millones de pesos. 

Para el 2026 AM confirmó en el Paquete Fiscal, que este programa ya no se incluyó dentro de los proyectos de inversión a los que se les asignaron recursos. 

En el segundo informe de gobierno, que recién presentó la gobernadora, en el documento de 378 páginas, la atención al sector ladrillero únicamente se menciona en un párrafo. 

“Para apoyar al sector ladrillero, se adquirieron equipos de energía que funcionan con el sol y ayudarán a operar hornos con menos emisiones contaminantes. Además, se les brindó acompañamiento para producir ladrillo de manera más amigable con el medio ambiente”, cita el informe, sin especificar cuántos equipos se adquirieron o fueron entregados, tampoco se menciona la inversión ni los productores que se capacitaron o recibieron algún apoyo. 

Los municipios con la mayor cantidad de hornos en la entidad son Abasolo y las ciudades del corredor industrial (León, Silao, Irapuato, Salamanca y Celaya), de acuerdo con la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA).

Proyectan 12 hornos 

La Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA) informó que para 2026, se construirán 12 hornos tecnificados de bajas emisiones, en coordinación con la Secretaría de Economía, que otorgará apoyo para la adquisición de materiales de construcción.

AM solicitó a la SAMA cuáles son las acciones que realizan para mitigar los impactos ambientales en los lugares donde operan las ladrilleras. 

A través de una ficha informativa, señalaron la intervención que realizaron en la comunidad de Ladrilleras del Refugio en León, en donde se construyeron tres hornos modelo MK2 ampliados, los cuales cuentan con un sistema de reducción y control de emisiones. 

Pueden reducir las emisiones de partículas sólidas en un 70%, en comparación con un horno tradicional. Adicionalmente estos hornos cuentan con un sistema fotovoltaico para la generación de energía en el sistema de bombeo de dicho sistema de control”, indicaron. 

Vigilancia de la PAOT

La Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial del Estado de Guanajuato (PAOT), en colaboración con el municipio de León, realiza recorridos constantes de vigilancia en las zonas donde se ubican ladrilleras con el fin de evitar contaminación al aire.

AM corroboró que existieran estas inspecciones, durante una visita a las ladrilleras de El Valladito en León. Sin embargo, se observó que el personal únicamente realizaba algunas recomendaciones, tomaban fotografías y después seguían su recorrido. 

No se puede respirar 

“El otro día desperté en la madrugada sin poder respirar”, relató Aida Guapo, quien vive en la avenida Lago de Coyuca cerca de la zona de las ladrilleras de El Valladito, en León. 

“El olor en las noches es insoportable. Ha habido muchas personas enfermas y realmente hasta ahorita no han hecho nada”, contó Julieta Álvarez, residente de Brisas del Lago, quien lleva 19 años alzando la voz por la regulación de estos procesos. 

En la plataforma Change.org. existe una petición con 2,136 firmas de personas que piden detener la contaminación en las colonias cercanas a Ladrilleras del Refugio. 

“Insoportable”

Ese es uno de los puntos en donde las autoridades estatales aseguran que están concentrando esfuerzos para mitigar los impactos ambientales derivados de esta actividad, de acuerdo con una información proporcionada  por la Secretaría del Agua y Medio Ambiente (SAMA) de Guanajuato a través de su área de Comunicación Social. 

“Hay días que es insoportable, no puedes abrir ventanas en tiempo de calor, porque es tremendo. Y en tiempo de frío, como queman toda la noche, se queda la nata de contaminación”, describió Julieta, vecina de Brisas del Lago, en entrevista con AM. 

En las colonias Álamos y 24 de Diciembre, en Irapuato, el humo es una señal que los vecinos ya conocen bien. Cuando alguno de los hornos de las ladrilleras se enciende, el aire cambia. El olor se vuelve pesado, el cielo se torna gris y dentro de las casas se cuela una nube que irrita la garganta y los ojos.

Cuando prenden el horno no podemos ni respirar bien. El humo entra a la casa y luego empezamos con la tos o con los ojos irritados”, relató Catalina Martínez vecina de la calle Olmo en la colonia Álamos, quien explicó que en su familia ya es común que los niños presenten molestias cuando hay quemas.

En la colonia 24 de Diciembre, en Irapuato

Octavio Hernández, vecino de la colonia 24 de Diciembre, en Irapuato, donde se encuentran hasta dos ladrilleras a menos de 20 metros unas de otras, sobre la calle Camino a San Cayetano de Luna, aseguró que el problema no es nuevo, pero con el crecimiento de la ciudad cada vez más personas viven cerca de estos hornos.

Ladrillera en Irapuato. Foto: Fernando Martínez

“Ya sabemos cuando los van a prender porque empieza a oler fuerte y sale mucho humo. A uno le preocupa que con el tiempo nos vaya a enfermar de algo más serio”, comentó.

Largas jornadas de hornos encendidos

La producción artesanal de ladrillo rojo, necesaria para la construcción, suele realizarse en hornos que permanecen encendidos durante largas jornadas. Durante ese proceso se generan humos densos, polvo y partículas que pueden ocasionar problemas respiratorios como tos, alergias, irritación de ojos o complicaciones en personas vulnerables, especialmente niños y adultos mayores.

“Cuando están trabajando hay mucho polvo y humo. Aunque limpies, todo vuelve a quedar sucio y lo que más preocupa es la salud”, señaló Carolina Juárez de la calle Jabillo en la colonia Álamos.

“No podemos ni abrir las ventanas”

El reloj apenas marca las 4:30 de la mañana en la comunidad de San Miguel Octopan en Celaya, pero el paisaje ya está teñido de color un gris denso. Mientras las ladrilleras artesanales proveen de un sustento económico a decenas de familias, también se convierte en un problema para otros.

No podemos ni abrir las ventanas. Hay días, sobre todo en las madrugadas cuando empiezan la quema fuerte, que el olor a aceite quemado se mete hasta las recámaras. Mis hijos siempre se quejan porque les da tos y la autoridad solo viene, mira y se va”, comentó una vecina que prefirió el anonimato.

“Sabemos que ellos necesitan trabajar, pero nosotros también necesitamos respirar. El humo es tan espeso a veces que ya no solo se impregna en las casas, sino hasta en la ropa. No puedes colgar ropa ni dejar las ventanas abiertas porque luego luego todo se tizna”, dijo Sofía Sánchez, quien vive cerca de la carretera a La Trinidad. 

Productor tiene prototipo de horno ecológico

Rafael Lara, productor ladrillero con 20 años de experiencia, trabaja en León en conjunto con universidades y la sociedad civil para impulsar un proyecto de un horno ecológico que incluye una campana que retenga las emisiones. 

Rafael Lara se dedica a la elaboración de ladrillos. Foto: Gerardo García

“Le he dicho al gobierno muchas veces que esto se puede mecanizar, el punto de partida tiene que ser la quema de ladrillo eliminando partículas nocivas para la salud y para nosotros mismos como productores”, explicó en entrevista con AM. 

Aseguró que existe el interés de otros productores de ladrillo por cambiar los hornos tradicionales, pero que requiere del apoyo de las autoridades. 

“Ocupamos mínimo que el gobierno nos hiciera caso en nuestros proyectos, ellos tienen su MK2, yo tengo mi prototipo y pido apoyo, pero me lo han negado. El único apoyo que tengo es de la sociedad de los alrededores y de las universidades. 

Que sepa la gente lo que estamos haciendo, que no nos satanicen, que no somos los malos, porque es nuestro modo de vivir”, dijo en entrevista con AM. 

Piden parque ladrillero

El presidente de la Asociación de Ladrilleros de Irapuato, Benigno Santoyo Reyes, explicó que desde hace más de dos décadas impulsan la creación de un parque ladrillero que permita modernizar la producción.

“Este proyecto lo tenemos trabajando más o menos como 22 años, nos han dado largas. El único que nos había echado la mano en su tiempo fue Sixto Zetina (alcalde de Irapuato en el trienio 2012-2015) cuando nos dio un terreno, pero no se pudo concretar”, señaló.

Propone alternativa

Detalló que la intención es migrar de los hornos tradicionales a tecnologías más modernas que reduzcan las emisiones contaminantes.

“El proyecto que traemos viene de Brasil, son hornos multicámara que ya incluyen lavado de humos y reducción de contaminantes. Hemos estado investigando cómo reducir las emisiones”, explicó.

Santoyo Reyes afirmó que, incluso con mejoras en los procesos, los ladrilleros han logrado reducir los tiempos de quema de 34 horas a menos de 14. 

Buscan terreno en donación en Parque Apolo

Por su parte, el director de Medio Ambiente y Sustentabilidad de Irapuato, Gonzalo Guerrero Guerrero, explicó que el proyecto del parque ladrillero busca transformar la producción actual, que sigue siendo artesanal.

“El proyecto requiere un lugar compatible con el sector industrial y actualmente se está trabajando con el Parque Apolo para que, a través de las áreas de donación, se pueda destinar un espacio para este parque ladrillero”, detalló.

Conscientes de lo que queman

En la zona de Yerbabuena, en el sur de la capital guanajuatense, el oficio de hacer ladrillo sigue formando parte de la vida cotidiana de decenas de familias. 

Ladrillera en Guanajuato capital. Foto: Javier Huerta

De acuerdo con Juan Manuel Estrada, ladrillero con más de 30 años dedicado intermitentemente a esta actividad, en toda esta zona existen aproximadamente 100 ladrilleras que continúan operando como parte de un oficio que ha pasado de generación en generación.

Sobre la percepción que existe en torno a las ladrilleras, considera que en muchas ocasiones el oficio ha sido estigmatizado por temas ambientales.

“Creo que es una idea muy errónea, hubo un tiempo que llegó una inspección para ver que no se quemara llanta… conscientemente sabíamos que lo que quemaban era algo dañino”, relata.

Sin embargo, afirma que actualmente esas prácticas han quedado atrás. “Hubo un tiempo al inicio que se quemaba con leña, incluso también se llegó a usar gas, pero el aceite es lo recomendable, creo yo”, añade.

En cuanto a la promesa de crear un parque industrial para concentrar a las ladrilleras del estado, señala que se trata de un proyecto del que hace tiempo dejaron de escuchar avances.

“Creo que ya tiene mucho que no se ha hecho nada. Aquí solo se adaptó el área por las canchas de futbol que se quitaron por las tiendas”, comenta, al asegurar que posteriormente el tema dejó de mencionarse.

Tradición familiar

Para hombres como don José Galván, celayense que lleva más de 20 años en el oficio, la ladrillera es el único que conoce para sacar adelante a su familia.

“Desde chiquillo, desde que salí de la secundaria, como no teníamos para seguir estudiando, aquí nos metimos. Gracias a esto mantengo a mí familia”, relató mientras sus manos, curtidas por la mezcla de tierra, lama, aserrín y estiércol, dan forma a los bloques que más tarde sostendrán las casas de otros.

El proceso es rudimentario y agotador. Seis vueltas a la mezcla con pala, moldear bajo el sol y esperar una semana de secado antes de enfrentar el fuego. 

¿Gas? Es muy caro

Trabajadores de las ladrilleras señalaron que el gas y el horno ecológico que se ha insistido en el Plan Integral Ladrillero, en el campo, la realidad es otra.

“El gas butano sale muy caro, además de que en estas ladrilleras artesanales nosotros metemos más de 20 viajes de a dos mil y en esos hornos solo cabrían como 12 viajes”, comentaron.

Para ellos, la ecuación es simple. El gas duplica el costo de producción y los hornos propuestos por el estado producen menos.

Reconocen problema

El crecimiento urbano de la cabecera municipal de Yuriria en los últimos cinco años alcanzó a los ladrilleros, que reconocen que esta actividad ocasiona molestias a los vecinos de varias colonias, pero que aseguran no cuentan con apoyo del gobierno para poder cambiarse a otro terreno.

Ladrillera en Yuriria. Foto: Javier Vargas

Colonias como La Aldea, Yacatitas, Independencia, Coyontle, Cruz Grande, entre otras y comunidades como El Santiaguillo y Porullo se encuentran lidiando desde hace años con la presencia de ladrilleras que casi toda la semana emiten humo desde los hornos de piedra.

Ladrilleros consultados por este medio señalaron que no han tenido una revisión por parte de las autoridades en más de un año.

“Si el gobierno nos apoyara con un terreno, no que nos lo diera, sino que nos lo vendiera a pagos allá para el libramiento o en un lugar lejos de las casas nosotros con gusto nos vamos. Aquí ya estamos pagando renta, pero los políticos solo se arriman cuando quieren el voto”, agregó Carlos Ramírez, ladrillero de la colonia La Aldea.

“A nosotros no nos pela el gobierno más que cuando vienen a pedir el voto, la gente se queja del humo que se hace cuando hacemos el tabique. Pero no tenemos otro lado al que podamos irnos. Si el gobierno no ayuda con esto, se hacen sordos cuando vamos a pedir apoyo para un familiar enfermo o nosotros mismos porque esta profesión provoca cáncer a la larga”, opinó Isaac Pérez, ladrillero de la colonia El Coyontle.

RAA

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