Purísima del Rincón.- Un enfrentamiento político se registró en el Ayuntamiento de Purísima del Rincón luego de que el regidor del Partido Verde, Héctor Raúl Pérez Guzmán, denunciara públicamente que la síndica, Claudia Lorena Arriaga Guerrero, habría instruido a personal administrativo para que la correspondencia y documentación dirigida a él fuera revisada previamente por la Sindicatura.
Ante los señalamientos, la síndica reconoció que durante “un tiempo” sí dio la instrucción cuestionada; sin embargo, rechazó que con ello se hubiera ocultado documentación y sostuvo que nunca se le escondió ningún escrito al regidor.
El señalamiento surgió durante la sesión extraordinaria de Ayuntamiento número 59, a raíz de una reunión realizada un día antes, a la que, según explicó el edil, acudieron la coordinadora de Recursos Humanos, una administrativa, el regidor panista Benjamín Rodríguez Cruz, la síndica y él mismo.

De acuerdo con su relato, durante el encuentro una trabajadora habría señalado que recibió la orden de que “toda la correspondencia y toda la información referente a su servidor, a este regidor, primero y previamente tenía que ser enviada a ella para después ver cuál era la que podía ser recibida”.
El regidor consideró que el hecho constituye una situación grave, al advertir que desconoce si toda la documentación dirigida a su oficina le fue entregada. “Mis documentos fueron violentados y fueron espiados por la compañera síndica”, acusó ante el pleno, aunque posteriormente aclaró que no podía determinar por sí mismo la existencia de un delito y que hablaba de un “posible” acto irregular.
“Hay que tener los escrúpulos muy bajos”
El edil sostuvo que las diferencias políticas no justifican utilizar las estructuras administrativas para afectar el trabajo de otro funcionario. “Una cosa es la política y una cosa es poder estar en contra de lo que pensamos uno y otro, pero hay que tener los escrúpulos muy bajos y hay que tener muy poca calidad moral y política para hacer este tipo de cosas”, afirmó.
Incluso, dijo sentirse decepcionado porque, un día antes de conocer la situación, había buscado acercarse a la síndica para expresarle solidaridad ante los ataques que, según ella, ha recibido en redes sociales.
Me sentí como un estúpido también, porque estuve hablando con ella un día antes, tratando de ser solidario respecto a lo que ella siente y dice ser víctima de ataques de redes sociales”, expresó.
Y añadió:
Me sentí como un pendejo, es la palabra, porque de buena fe me acerqué a ella a tratar de ser solidario, y al día siguiente darme cuenta y enterarme de esta situación”.
El regidor cuestionó además qué certeza tiene de que toda la documentación que debía llegar a su oficina efectivamente le haya sido entregada. “¿Yo qué certeza tengo de que el 100% de la documentaria se me haya entregado? ¿Yo qué certeza tengo de que esta instrucción no se habrá dado a otro personal o más personal administrativo de esta administración?”, preguntó.
Advierte posible abuso de autoridad
Pérez sostuvo que una instrucción de esa naturaleza podría derivar en responsabilidades legales, debido a que la persona que la emite ocupa un cargo de autoridad. “El que ya nos espíen, el que nos estén reteniendo información… eso ya no es solamente malo, es un tema que puede ser tomado como un delito por abuso de autoridad”, afirmó.
También señaló que una indicación dirigida al personal administrativo podría generar presiones laborales. “El ejercer cualquier tipo de instrucción con base en esta tradición y sobre todo bajo el cargo, puede ser incluso tomado como violencia laboral o como acoso laboral”, sostuvo.
El regidor dejó claro que no pretendía calificar jurídicamente los hechos de manera definitiva, pero anunció que recurriría a las instancias correspondientes. “Yo no soy la autoridad, yo no puedo tampoco juzgarla y definirla, por eso lo dije al principio como un presunto, un posible delito, un posible acto”, puntualizó.
Posteriormente anunció: “Voy a proceder con las instancias legales que correspondan y voy a solicitar al Congreso del Estado, con base en el artículo 66, que se inicie el proceso de revocación de mandato de la síndico municipal”.
Síndica reconoce haber dado la instrucción
Ante los señalamientos, la síndica Claudia Lorena Arriaga Guerrero reconoció haber dado la orden en algún momento, pero rechazó que su intención haya sido ocultar o retener documentos del regidor. “Ayer no lo desmentí, porque lo acepto”, manifestó.
Sin embargo, inmediatamente estableció una diferencia respecto a la acusación formulada por el cabildante. “Nunca le dije: ‘no lo entregues’, ‘retenlo’, definitivamente”, aseguró.
La síndica explicó que se trataba de documentos que finalmente llegarían al conocimiento del Ayuntamiento y negó que hubiera ordenado bloquearlos. “Nunca hubo alguna situación en donde yo dijera: ‘definitivamente bloquea esto’”, afirmó.
Y negó la existencia de retención documental. “Yo nunca, nunca hubo una retención de un documento”, sostuvo.
La edil indicó además que la instrucción ya no se encuentra vigente y pidió que se confirmara que dicha práctica dejó de realizarse. “Yo ya no lo he solicitado”, dijo, al tiempo que reiteró que nunca ordenó impedir que la documentación llegara al regidor.
“¿Con qué comodidad trabajo yo?”
Arriaga Guerrero también respondió al planteamiento del regidor sobre las condiciones de confianza dentro del Ayuntamiento de Purísima del Rincón y expresó que ella misma se ha sentido incómoda por situaciones que le han ocurrido directamente. “¿Con qué comodidad se trabaja? ¿Con qué confianza? ¿Con qué seguridad?”, cuestionó.
La síndica relató que, mientras se encontraba en su oficina, recibió una advertencia de una persona, situación que también afecta su percepción sobre las condiciones en las que desempeña el cargo. “Estando yo en mi oficina, van y me dicen eso”, señaló.
Y agregó: “Si de una manera usted fue afectado, de otra manera a mí directamente me lo fueron a decir”. Su postura, sostuvo, no busca desconocer lo ocurrido, sino establecer que la situación no puede analizarse únicamente desde la perspectiva del regidor.
Morena también cuestiona la situación
La regidora de Morena, Mónica Guadalupe López Hernández, señaló que llegó a la reunión cuando ya había comenzado y que no escuchó directamente el señalamiento realizado por la administrativa, aunque posteriormente tuvo conocimiento de lo ocurrido. “La verdad es que me parece algo muy, muy grave. Muy grave, nada ético, nada profesional”, afirmó.
López Hernández consideró que, de confirmarse la instrucción, representaría una forma de presión indebida hacia el personal administrativo. “Imagínese que sintamos esa no autoridad, ese autoritarismo, de estar dando esas indicaciones al personal administrativo”, manifestó.
La regidora recordó además que, en el pasado, había experimentado situaciones en las que algunos funcionarios se sentían vigilados o vulnerados respecto de la información que manejaban. “Nos sentíamos vulnerados, vigilados, espiados en todo lo que hacíamos, decíamos; cualquier oficio, todavía ni siquiera llegaba al área correspondiente y ya lo habían compartido con anterioridad”, relató.
Aclaró, sin embargo, que ella no estuvo presente cuando la administrativa habría hecho el señalamiento específico contra la Sindicatura, por lo que su valoración parte de la información que posteriormente recibió.
El regidor insiste: “No somos iguales”
En su réplica, Héctor Pérez reconoció que la síndica había aceptado haber dado la instrucción, pero sostuvo que precisamente esa admisión era el punto central de su preocupación. “Qué bueno que acepta, qué bueno que acepta que lo hizo. El problema no es si lo siga haciendo, lo que me preocupa es que acaba, en presencia de todo el Ayuntamiento, de aceptar que lo hizo”, expresó.
Pidió además que no hubiera represalias contra el personal que habría dado a conocer la situación. “Presidente, compañeros, no se les vaya a ocurrir tomar represalias, ni con Recursos Humanos, ni con la compañera”, advirtió.
El edil sostuvo que defendería a cualquier trabajador que pudiera enfrentar consecuencias por haber hablado de lo ocurrido. “Yo voy a ser el primero en meter las manos por cualquier administrativo de nuestro equipo”, afirmó.
Finalmente, reiteró que no pretende llevar el conflicto al terreno personal, pero consideró que la confianza entre ambos funcionarios quedó afectada. “No somos iguales y yo no pienso cruzar la línea de lo personal con lo laboral”, sostuvo.
Y cerró con una crítica directa a la síndica de Purísima del Rincón: “Me siento decepcionado de ti, Claudia… te tenía en otra perspectiva”.
El intercambio quedó asentado durante la sesión del Ayuntamiento de Purísima del Rincón y, de acuerdo con lo expuesto por el regidor, será llevado ante las instancias correspondientes. Por su parte, la síndica reconoció haber girado la instrucción en determinado momento, pero negó haber ordenado retener, bloquear u ocultar documentación.
En caso de que se concreten los procesos anunciados, corresponderá a las autoridades competentes investigar los hechos y determinar si existió alguna irregularidad y si se deriva de ello algún tipo de responsabilidad.
RAA