Para las personas en silla de ruedas, las banquetas de la avenida Revolución en Pachuca son inaccesibles, ya que deben bajar a la calle y compartir espacio con los automóviles, con lo que ponen en peligro su integridad.
Cada día, el señor Fermín Romero debe transitar por Revolución. Su acompañante debe empujarlo como si fuese un vehículo más, ya que le es imposible utilizar las banquetas porque se encuentran en malas condiciones y además faltan rampas.
Don Fermín refiere que es muy difícil utilizar silla de ruedas en muchas partes de Pachuca, en especial en una de las principales vialidades de la capital hidalguense.
“Faltan accesos y las banquetas no están parejas, están mal y por consiguiente tiene uno que bajar a la calle. Está mejor con los carros, abajo”, dijo.

Acusó que muchas calles no tienen declive para discapacitados, por ejemplo, en la esquina entre Revolución y General Ignacio Mejía, donde solo una esquina posee rampa.
“Los carros pasan muy rápido y nosotros debemos ir abajo, por ejemplo, en esta calle no hay subida, algunas que sí tienen pero están muy empinadas y es difícil”, argumentó.
Su acompañante, que no indicó su nombre, coincidió en que las pocas pendientes para silla de ruedas están mal hechas y es un problema para ella que lleva a Fermín.
“Por ejemplo, ¿cómo subo esta esquina? (señala) no se puede, a veces hay gente que me ayuda, pero no siempre. Donde sí hay rampas si no te pones vivo y metes el pie se va la silla por lo empinadas que están. Hay muchos detalles pero no sé qué es lo que hace el gobierno”, dijo.
DEBEN MARCAR ADOQUINES LEVANTADOS EN BANQUETAS
Locatarios de la Avenida Revolución deben marcar las zonas donde las raíces de los árboles levantan el piso para que los transeúntes no tropiecen, esto afecta a los ciudadanos en silla de ruedas.
Derivado del mal estado de las banquetas, “por lo menos caen o tropiezan dos o tres a la semana, el municipio debería checar eso”, dijo Gustavo Samperio, propietario de un local de autos.