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Desde hace casi cuatro meses no sabe nada de su hija

Abigail Olvera Briseño, de apenas dos años de edad, fue sustraída por su padre. La mamá suplica que agilicen la investigación para recuperarla.

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Por: Felipe Vega

Desde hace casi cuatro meses no sabe nada de su hija(Cortesía)

Desde hace casi cuatro meses no sabe nada de su hija | Cortesía

Desde el pasado 31 de marzo Zindy Leidy Briseño González, de 30 años de edad, no sabe nada de su pequeña hija. Refiere que José Manuel O.R., padre de Abigail Olvera Briseño de 2 años 3 meses, la arrebató de su vida.

La mujer, víctima de violencia intrafamiliar por mucho tiempo, vivía en la comunidad La Palma en Cuautepec con su pareja y la hija que procrearon. Sin poder contener el llanto, recuerda la última noche que vio a su hija.

En aquella ocasión su concubino, apodado El Coco, quiso matarla. Le pegó varias veces con la hoja de un machete y de no escapar a tiempo estaría ya muerta. 

A José Manuel, relata, lo conoció en la Laguna de Tecocomulco, donde trabajaba como artesana y cobrando el alquiler de las lanchas. Los pescadores la contrataron para eso.

Iniciaron su noviazgo, luego le pidió que vivieran juntos en casa de unos familiares. Nunca imaginó la amarga experiencia que le deparaba el destino.

En aquel entonces su novio estudiaba para ser policía Federal y llegó a serlo, estuvo comisionado en la gendarmería en la Ciudad de México.

Sin embargo, para que pudieran vivir juntos optó por abandonar las filas de la policía y se dedicó a trabajar como obrero.

Sus planes fueron muchos, pero cuando estaba embarazada, José Manuel empezó a cambiar y hasta llegó a golpearla.

Con frecuencia la regañaba y no le permitía salir a nada, la familia de él prácticamente la tenían vigilada todo el tiempo.

El dinero que ganaba su pareja no era mucho y tiempo después decidió irse a trabajar a Michoacán. Zindy Leidy se quedó sola, pero siempre vigilada por su familia política.

Sobre todo por su suegro, José Guadalupe Olvera Luna, como de unos 50 años de edad, quien le hizo propuestas indecorosas.

Ella le puso un alto y el papá de su pareja, quien se caracteriza por su odio a las mujeres, se encargó de decirle a su hijo puras mentiras sobre ella.

La mujer precisa que cuando nació su hija pensó que iban a cambiar las cosas, pero no fue así.

Al contrario, el papá de la niña seguía maltratándola y ella se enteró que, aparte de embriagarse, era adicto a la droga conocida como cristal.

Las ofensas y golpes eran frecuentes y, además, la mujer era mal vista por la familia de su pareja, siempre la humillaban.

El 31 de marzo pasado, continúa, hubo un convivio en la casa de los parientes de José Manuel donde él consumió alcohol y drogas.

Ella se alarmó al verlo así y decidió irse a su casa, que estaban apenas construyendo, dos cuartos aún con piso de tierra y sin luz, todo el tiempo que ahí vivió no hubo energía eléctrica.

Eso bastó para que su concubino llegara a pegarle con el machete y al tratar de matarla, ella, por instinto pudo salir y esconderse.

De madrugada pidió ayuda a una persona que vende leche para que le prestara 70 pesos y un suéter. Zindy se fue a Tepeapulco donde viven sus padres para contarles lo que vivía desde tiempo atrás.

Al día siguiente la acompañaron de regreso a La Palma, en Cuautepec, pero José Manuel ya no estaba, se fue junto con la hija de ambos. En ese entonces la pequeña estaba próxima a cumplir dos años de edad, actualmente tiene ya 2 años 3 meses.

INVESTIGACIONES NO AVANZAN

La mamá de la pequeñita, acompañada de sus padres, fue a las oficinas del Ministerio Público en Tulancingo para denunciar el caso. Formularon la carpeta de investigación 18-2019-HG-496 por violencia intrafamiliar y sustracción parental.

Sin embargo, a casi cinco meses de los hechos se ha percatado que las investigaciones son muy lentas. Los policías que dependen de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) le anticiparon que esto iba a tardar, que, además, el hombre es el papá de la niña.

Adicionalmente a la denuncia penal, Zindy Leidy inició un proceso en el juzgado familiar, donde dio el antecedente de maltrato y que el papá de la menor es adicto a la droga. En consecuencia, aquella autoridad le otorgó la guardia y custodia provisional de la menor Abigail Olvera.

La mamá asegura que, en su desesperación por no saber nada de su hija, ha indagado por su propia cuenta. A escondidas ha ido a la comunidad de Cuautepec donde vivía para preguntar a los vecinos sobre si saben algo del que fue su pareja y de su hija.

De lo que logra averiguar, como la posibilidad que el hombre esté en Michoacán, ha avisado a los policías que llevan el caso, pero le dicen que no se desespere que están investigando.

LLORA UNA Y OTRA VEZ AL RECORDAR A SU HIJA

Refiere que en una ocasión el papá de la niña se comunicó con ella a su celular. Le puso por unos segundos a la pequeñita que apenas dijo mamá y el padre cortó la comunicación.

Después le envió dos fotografías de la niña donde la mamá aprecia que se veía descuidada. "Por favor, pido a las autoridades que verdaderamente me ayuden y den con el paradero de mi hija".

La pequeña aparece también en las fichas de búsqueda que emite la fundación Sonrisas Perdidas Hidalgo, que preside Martha Navarro, para difundir el caso.

Por último hizo un llamado a la población en General para que, si llegan a ver a José Manuel y a la hija de ambos, no duden en delatarlo porque ella sabe que su hija está sufriendo y hasta teme por su vida.

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