Irapuato, Guanajuato – El olfato de dos perros llevó a una fosa clandestina en medio de un terreno de cultivo, donde fueron exhumadas tres bolsas negras con restos humanos, una cabeza, una mochila manchada de sangre y pedazos de ropa.
El hallazgo ocurrió este lunes alrededor de las 2:00 de la tarde, a escasos 150 metros de la presa del Conejo, dentro de la comunidad Guadalupe Paso Blanco y muy cerca también de la autopista Salamanca – León y de la carretera estatal Irapuato – Romita.
Perros olfateaban desesperados e intentaban desenterrar algo
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Dos campesinos que araban sus tierras se percataron que dos de sus perros olfateaban desesperadamente e intentaban desenterrar algo.
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Al acercarse los campesinos a sus perros, sorpresivamente se percataron que entre la tierra sobresalían partes humanas y llamaron al número de emergencia 911 y derivado de eso, se movilizaron policías municipales y de la Guardia Nacional, quienes confirmaron el hallazgo.
El lugar fue delimitado con cinta amarilla, y poco después llegaron peritos y agentes ministeriales de la Fiscalía Regional de Irapuato.

Con el uso de un pico y una pala, lograron desenterrar una cabeza amordaza con cinta canela y tres bolsas con restos humanos en partes, que aparentemente correspondían a un hombre. En las bolsas también había partes de ropa y una mochila anaranjada con huellas de sangre.
Se levantaron evidencias y luego de eso se ordenó el traslado del cadáver descuartizado al Servicio Médico Forense. Trascendió que el cuerpo tenía poco tiempo enterrado, puesto que no estaba en avanzado estado de putrefacción.
