Irapuato.- Un desalojo generó una confrontación entre miembros de la organización UCOPI y elementos de la Policía Municipal la mañana de este viernes, en la colonia Barrio de San José, en Irapuato.
La diligencia judicial se registró alrededor de las 11:30 de la mañana, al interior de un edificio departamental y comercial ubicado en la esquina de avenida Revolución y calle 20 de Noviembre, en plena zona centro de la ciudad.
Al lugar llegó un actuario acompañado por un par de abogados y elementos de la Policía Municipal, quienes únicamente acudieron para brindar apoyo en materia de seguridad durante la diligencia.

Sin embargo, lo que parecía un procedimiento rutinario terminó en una trifulca, luego de que una de las personas desalojadas -presuntamente miembro de la organización UCOPI– llamó a sus compañeros para impedir que continuara el desalojo.
Al menos una veintena de ucopistas, en su mayoría mujeres, así como algunos hombres y niños, se presentaron en el lugar. Todos estaban encabezados por Cristina Blanco, una de las líderes de la organización, y se colocaron frente a la entrada con la intención de frenar el procedimiento.
La tensión aumentó al punto de que los dos elementos policiacos inicialmente presentes solicitaron refuerzos, tras verse superados en número.
Al lugar acudieron más policías, lo que derivó en intercambios de palabras con algunos miembros de UCOPI, e incluso se registraron empujones y manoteos.
Nosotros no nos vamos a retirar hasta que haya un acuerdo, sino nos vamos a manifestar en presidencia. Lorena (Lorena Alfaro, alcaldesa de Irapuato) siempre nos ha dicho que está con nosotros”, dijo Cristina Blanco a los uniformados mientras estos intentaban continuar con la diligencia.
Tras varios momentos de tensión, también acudieron elementos de la Guardia Nacional para reforzar el resguardo del inmueble intervenido.
Durante aproximadamente dos horas, la calle 20 de Noviembre, entre Carmen Serdán y avenida Revolución, permaneció cerrada al flujo vehicular, lo que provocó congestionamiento vial en la zona.

Cabe señalar, que al sitio también acudió personal del CANI quienes pusieron a resguardo a un par de perros que se encontraban en condiciones no aptas dentro del inmueble por lo que fueron trasladados a la sede de esta dependencia para su valoración.
Finalmente, tras una reunión entre las partes legales, el actuario, los abogados y los afectados lograron un acuerdo, lo que evitó una mayor confrontación. Como resultado, el embargo fue suspendido.
JJJC