Irapuato.- Autoridades estatales realizaron un cateo en Barrio Nuevo, específicamente en un domicilio ubicado en el mismo punto donde meses atrás un ataque armado dejó un saldo de once personas sin vida y al menos veinte lesionadas.
El despliegue fue encabezado por elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE) alrededor del mediodía sobre la calle Andrés Bustamante, en un inmueble que ya había sido intervenido previamente el pasado 10 de enero.
La movilización de múltiples unidades y personal ministerial generó un intenso despliegue policial en el sector, lo que provocó asombro entre los vecinos y transeúntes que circulaban por esta zona de la ciudad.
Agentes de investigación ingresaron al domicilio para ejecutar una diligencia judicial autorizada, mientras el perímetro permanecía resguardado para permitir el desarrollo de las labores de recolección de indicios.
Testigos señalaron que los agentes arribaron al sitio desde temprana hora e instruyeron a los habitantes de la cuadra a permanecer dentro de sus viviendas mientras se cumplimentaba la orden de cateo en Barrio Nuevo.
De manera extraoficial, trascendió que el objetivo del operativo era la localización de habitantes específicos del inmueble; sin embargo, al término de la intervención no se reportó la captura de personas vinculadas a algún proceso.
Tras concluir las diligencias, los elementos de la Fiscalía se retiraron del lugar sin proporcionar detalles oficiales sobre los resultados de la inspección o si se logró el aseguramiento de algún tipo de material ilícito.
Llamó la atención que durante el operativo no hubo presencia de la Policía Municipal; no obstante, la seguridad periférica estuvo a cargo de efectivos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano.
La zona se encuentra vinculada a la masacre ocurrida el 25 de junio de 2025, cuando durante una fiesta de San Juan, once personas fueron asesinadas en uno de los hechos más violentos del municipio.
AAK