Irapuato.- A pocas horas de que el balón ruede en el duelo entre México e Inglaterra, el ambiente mundialista ya comienza a sentirse en Irapuato. La ciudad vive un contraste evidente: mientras algunos puntos empiezan a llenarse de aficionados vestidos de verde, otras vialidades lucen inusualmente tranquilas, como si esperaran el silbatazo final para volver a cobrar vida.
En los alrededores del estadio Sergio León Chávez, sobre Prolongación Guerrero y en plazas comerciales como Cibeles y Murano poco a poco aumentan las mesas ocupadas en restaurantes y bares.
Familias, grupos de amigos y aficionados llegan con anticipación para asegurar un buen lugar desde donde seguir el encuentro.
En contraste, avenidas como Reforma, Gómez Morín y Arandas presentan una imagen distinta.
El tránsito es escaso y las calles permanecen casi vacías, reflejando que buena parte de los irapuatenses ya comenzó a resguardarse para vivir el partido.
Fiebre verde en el Sergio León Chávez
Uno de los negocios que más movimiento registra es el de la venta de playeras de la Selección Mexicana.
En los puestos instalados en las inmediaciones del estadio Sergio León Chávez, las camisetas, con precios desde los 100 pesos han atraído a decenas de personas que buscan vestir los colores nacionales antes del arranque.
Entre ellos está Carlos Vera, quien no dudó en adquirir una para apoyar al Tricolor.
Pues hay que creer que vamos a pasar a cuartos y por eso venimos a comprar una playera, para apoyar a la selección y que gane en un rato más”, comentó.
Con el paso de los minutos, el verde de las camisetas comienza a adueñarse de las calles donde aún hay movimiento. El aroma de la comida sale de los restaurantes, las pantallas ya están encendidas y la expectativa crece.
Irapuato vive la calma que antecede a la euforia, esperando que, cuando inicie el partido, el grito de gol vuelva a unir a toda la ciudad.
AAK





